martes, 13 de agosto de 2013

DESDE MI TORRE: CUIDADITO, CUIDADITO...


Sólo es por avisar del día, que no otra cosa quiero hacer cuando pido que se tenga cuidado. La fecha no puede ser peor, aunque muchos digan que ese es su día de suerte. Como dijo "El Guerra" -célebre torero cordobés y segundo Califa de este gremio-: -¡Hay gente pa tó! Pues para aquellos a los que les gusten este guarismo y día, felicidades; pero para los que se nos erizan los vellos de los brazos tan sólo con nombrarlos, calma, serenidad y temple, con el deseo de que el día pase pronto por las esferas de los relojes y un día nuevo nos amanezca. Miren en este mismo blog lo que me pasó tal día como hoy de hace dos años, un día que jamás quiero recordar. 

Precauciones esenciales son las de salir de casa con el pie de derecho. Si ha salido, ha cerrado la puerta y no se acuerda con qué pie lo ha hecho, vuelva a abrir la puerta, vuelva a entrar, cierre, abra de nuevo, y siga el consejo: pierna derecha adelante y con mucha firmeza. Entre en el ascensor con la misma pierna y dele el mismo uso al salir de él. Lo mismo en el portal de la casa. ¡Ea, ya está usted en la calle! Pero, ojo, que este día no es igual a los demás. Vaya con la mirada atenta a las cornisas de las fachadas, a las cacas de los perros, a las ramas de los árboles que no cuidan jamás los ayuntamientos, a los ciclistas locos -que casi todos lo están-, evite los cruces, a los bizcos, tuertos, jorobados y cojos. Si se les atraviesa un gato negro: vuelta rápida de camino a casa, que es lo mejor. No tome ninguna bebida en vaso de plástico, ni acepte el cambio de un billete doblado. ¡Hágame caso, que tengo una matrícula de honor en un máster que hice sobre el tema!

No vea a Rajoy por la tele -en la calle ya es difícil, porque no sale para que no le abucheen-, evítelo, porque tiene el cenizo en lo alto; ni a Rubalcaba -el trilero mayor del reino-, que puede transmitirle una cefalea crónica; ni a Cayo Lara; ni a nadie que haya dicho que va a intentar salvar al país por medio de la política. Y si ven a la Cospedal, huyan hasta llegar a Noruega, porque es que tiene más peligro que un cable ardiendo...

Si ven a un cura -con sotana o sin sotana-, recomiéndese a lo primero que se le ocurra; si a un Obispo, acelere ágil, porque es que puede pedirle el piso en nombre de Dios para "obras de caridad", entiéndase gambas, langostinos, solomillos y buen "guisqui" para su coleto.

Dude de todo y de todos en este día fatídico que nos marca el almanaque de vez en cuando. Tome dos tableta completas de "Tranquimazín" en este día odioso. No coja el teléfono, no conteste a ninguna llamada, no lea la prensa. Es un consejo. Usted puede hacer lo que le venga en gana. Ya me darán la razón, y es que este día está cargado de mal fario, de mal bajío, de malafollá, de muy mala leche.

Y el que advierte, no es traidor.

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