jueves, 31 de marzo de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: LA ÉPOCA DEL ALUVIÓN (123)

MARIFÉ DE TRIANA

Ya dijimos páginas atrás que en esta época en la que estaban entrando de golpe las canciones modernas, la canción española, aunque en menor medida, seguía presente en el panorama musical. Una de las grandes composiciones de este género fue "La Loba" (1964), de Rafael de León y Molina Moles y música del maestro Quiroga, a la que dio una total dimensión interpretativa Marifé de Triana. Era, sin duda, su buque insignia. Marifé, más que cantarla, la llevaba a escena de una manera espectacular, metiéndose en el papel de la protagonista. Entre tantas, y dicho por ella misma, fue su canción, su gran canción:

La risa en los labios, / la noche en el pelo, / Soñando vestirse de blanco azahar, / y un día, sus rosas cayeron al suelo, / con cuatro palabras, no te quiero ya. / A nadie dijo su historia, / y el barco de su alegría / se hundió sin pena ni gloria / en el mar de la bebida. // La loba, ese es mi nombre. / No callarse, qué más da, / pero a ver quién me lo llama / con la cara levantá. // La Loba nunca hace alarde / de jugar con un querer, / y pa llamarle cobarde / al que engaña a una mujer. / Ay, paredes de mi alcoba, / cárcel de condenación, / que aunque quiero ser la loba / no me deja el corazón, / no me deja el corazón. / Su pelo es de plata / y sigue bebiendo, / y un día una moza / la viene a buscar. / Y ve que su hijo / la aparta diciendo / Perdóname madre, / no la quiero ya. / Palabras de negra historia, / palabras de desengaño, / que vienen a su memoria / al cabo de tantos años. // La Loba, ese es mi nombre. / no te calles, qué más da, / Pero a ver si tú eres hombre / pa podérmelo quitar. / La Loba ahora hace alarde / de jugar con un querer, / y pa llamarte cobarde / si no cumples tu deber. / Por la cruz que hay en mi alcoba / que no digan, con razón, / que eres hijo de la loba / y no tienes corazón, / y no tienes corazón.
PEDRO INFANTE














Una especie de vals muy especial, original de Dasca y Rusell, también se abrió paso en esta década de aluvión. Su estribillo pegadizo fue lo que hizo que esta canción, titulada "¡Vaya con Dios!" (1962), triunfase en nuestro país. La interpretó en su tierra Pedro Infante, la versionaron "Los Panchos" y Julio Iglesias, haciéndola muy popular en España Gloria Lasso:


El momento ya llegó de separarnos. / En silencio el corazón dice y suspira: / Vaya con Dios, mi vida, / Vaya con Dios, mi amor. / Las campanas de la iglesia suenan tristes, / y parece que al sonar también te dicen: / Vaya con Dios, mi vida, / vaya con Dios, mi amor. / Adonde vayas tú yo iré contigo. / En sueños junto a ti siempre estaré. / Mi voz escucharás, dulce amor mío, / pensando como yo estarás volvernos siempre a ver. / La alborada al despertar te dice: Espera, / sin tu corazón yo voy adonde quieras. / Vaya con Dios, mi vida, / vaya con Dios, mi amor. / Vaya con Dios, mi vida, / vaya con Dios, mi amor.
Un chachachá, con un estribillo igualmente pegadizo, hizo su aparición en la voz de Antonio Machín. "Camarera de mi amor" (1965), con letra y música del compositor cubano José Dolores Quiñones, fue también de esas canciones cuyo sonido se quedó con nosotros para siempre. Decía así:


En este bar te vi por vez primera / y sin pensar, te di mi vida entera, / en este bar brindamos con cerveza / en medio de tristeza y emoción. / En este bar se hablaron nuestras almas / y se dijeron frases deliciosas, / en este bar pasaron tantas cosas, / por eso vengo siempre a este rincón. / Sírveme un trago de ron / y toma tu cerveza junto a mi corazón, / tú eres la camarera de mi amor. // Camarera, camarera, / tú eres la camarera de mi amor. / Sírveme un trago a mí de ron, / camarera de mi amor. / Camarera, camarera, / tú eres la camarera de mi amor. / Ven y tomate tu cervecita / pero juntito a mi corazón. / Camarera, camarera, / tú eres la camarera de mi amor. / Camarera, camarera, / camarera de mi amor, / camarera, camarera, / tú eres la camarera de mi amor.No me niegues tu cariño / camarerita de mi corazón, / camarera, camarera, tú eres la camarera de mi amor. / Tómate tu cervecita / juntito a mi corazón, / camarera, camarera, / tú eres la camarera, de mi amor.


El rumbero por excelencia de esta década fue el catalán de Mataró Pedro Pubill Calaf, más conocido artísticamente por el nombre de "Peret", quien precisamente conoció su primer gran éxito con esta canción titulada "Una lágrima" (1967), que se convirtió en la canción del verano del siguiente año. En su versión original era un vals con letra de F. de Val y música de Genaro Monreal, que él arrumbó con mucha gracia e inteligencia. ¿La recuerdan? ¡Claro que sí, faltaría más!


Una lágrima cayó en la arena, / en la arena cayó una lágrima, / una lágrima cayó en la arena, / yo la quisiera, quisiera encontrar, yo la quisiera, quisiera encontrar. / Me pediste un beso, / tú me pediste un beso / en la orilla del mar, / como no te lo daba, / y como no te lo daba / te pusiste a llorar. / Una lágrima tuya, / una lagrimita tuya / en la arena cayó, / y una ola atrevida, / una olita atrevida / hacia el mar la llevó. // Una lágrima cayó en la arena, / en la arena cayó una lágrima, / una lágrima cayó en la arena, / yo la quisiera, quisiera encontrar, / yo la quisiera, quisiera encontrar.


Pues por hoy está bien. Mañana será otro día.

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