sábado, 31 de julio de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (16)


Nos advierte esta copla que viene a continuación que uno no debe casarse con una mujer tan sólo por el dinero, porque luego pasa lo que pasa. Esta es la letra de un fandango que hizo muy popular el célebre cantaor de flamenco Gordito de Triana:

No veo hombre inteligente
quien se casa por dinero,
porque vive de manera
de estar ya supeditao
a lo que su mujer quiera.

Lo mismo que no es conveniente enamorarse de noche tal como nos cuenta "Don Preciso" y hemos podido comprobar en muchas de las coplillas que estamos manejando:

Me enamoré de noche
y así me salió,
qué carita que puse
cuando amaneció,
porque los gatos,
como dicen, de noche
todos son pardos.

Algunas mujeres niegan que están un poco "calentitas" ese día, pero todo suele descubrirse tarde o temprano, como nos dice Juan Peña en este hermosa copla suya que incluye en su "Pliego de coplas flamencas" (1994):

Me estás diciendo que no,
pero el humito te sale
debajo del camisón.

Ésta de la que nos habla Manuel Garrido Palacios en su libro "Alosno, palabra cantada" (1992), anotada en la página 32, estaba más caliente que la plancha de sardinas de un chiringuito de playa:

Me siento unas calores
por dentro el cuerpo
que se me van de golpe
cuando te tengo.
Hoy te he tenío
y no consigo sentirme
el cuerpo frío.

Pues habrá que llamar al cuerpo de bomberos. Hay guardias que son unos esaboríos y ni joden ni dejan joder. Lo anota en esta copla José Manrique en su libro "Coplas flamencas" (1982):

Me fui con la molinera
y me detuvo un "jurao".
No se pueden coger peras
en un terreno acotao.

¿Se podrían contar cuántos hombres hay arrepentidos de haberse casado? Fermín Sacristán en su libro "Regalo de boda" (1911) nos deja esta coplilla en la página 131:

Me han condenado a perpétua
pero ya lo estaba yo,
me la impuso el señor cura
el día que me casó.

Y a mí, y a aquel, al otro..., formamos legiones. Aquí tenemos otro caso de un condenado que anota el libro programa "Er 77" (1954) en su página 65, firmada con el seudónimo de "Cipresito de Alarcón":

Me han condenao a muerte
por causa de tu querer,
ahora que yo te aseguro
que esta es la última vez.

Después de muerto, evidentemente. Este hombre estaba tan harto ya de la novia que le deseaba lo peor. Jorge Llopis es el autor de esta soleá que incluye en su libro "La rebelión de las musas" (1977), en su página 142:

Mereces por tus desplantes
que te lean El Quijote,
pero de atrás para alante.

¡Vaya castigo pesado! Cuando se habla de necesidades urinarias masculinas, es necesario y justo recomendar que se haga en el retrete de toda la vida, y si no puede ser, al menos en sitios que estén suficientemente despejados, para que no nos pase lo que al abuelo de esta criatura:

Mi abuelo estaba meando
a la sombra de una encina,
se le cayó una bellota
y le jodió la minina.

¡Menos mal que era una minina y no lo que tenía el abuelo de otro paisano!:

Mi abuelo estaba meando
debajo de una sombrilla,
se la miraba y decía:
Dios hizo en mí maravillas.

¡Vaya con el abuelo de Dios! Y vaya, vaya con este matrimonio cuidadores de viñas:

Mi marido fue a podar
y yo iba sermentando,
al verme las pantorrillas
se le iba enderezando.

¡Anda que si le ve lo gordo! ¿Cómo sería la mujer que nos canta esta próxima copla?:

En Almería vivía
una mujer alta y seca
que mi madre la quería
para tranca de la puerta
y ni pá tranca servía.

La tenían que haber incinerado nada más nacer. ¿Y cómo tendría de grande el hoyito de la barba esta otra?:

En el hoyo de tu barba
tengo que pintar un pez,
una rosa catalana,
un clavel aragonés
y una clavellina indiana.

Le podía haber pintado "Las Meninas". No nos engañemos pero también hay hombres muy feos, y a la copla me remito:

Era malo como un cuervo
y de carácter fulero,
era más feo el compadre
que un apretón en los huevos.

Lo del apretón es feo de verdad y no debe hacerse nunca. Ahora, que para fea, fea, esta mujer que nos canta la coplilla, aunque es exagerado que por culpa de ella vinieran tantas calamidades:

Eres más fea que el hambre,
más negra que la morcilla,
el día que tú naciste
nació la sarna y la tiña.

Y ésta también tuvo que ser la antitesis de Sofía Loren:

Eres fea, eres fea,
eres fea de verdad,
en la caja de los mistos
tienes que venir pintá.

Siempre hemos dicho que hay que hablar con propiedad, porque las palabras si se cambian de lugar bien pueden tener un sentido u otro. Mirad lo que le pasó a este pobre por no saberse expresar convenientemente:

Esta noche vendré tarde
que el asno se me perdió,
si sientes pisás de burro
no te asustes que soy yo.

Las coplillas, como ya hemos tenido ocasión de comprobar, se meten demasiado con el clero. ¡Mirad lo que dice ésta!:

El que quiera madroños
vaya a cá el cura
que los tiene colgando
de la pirula.

Y además tienen la desfachatez de tildarlos de vagos junto a algunos elementos más del lugar:

El señorito y el guardia,
el cura y el sacristán,
son los cuatro personajes
que viven sin trabajar.

De nuevo hablamos de la colocación de las palabras en su sitio. ¿Qué podríamos pensar al leer esta coplilla?:

En la torre de la iglesia
hay un nido de jilgueros,
y el señor cura me ha dicho
que no le toque los huevos.

¿A quién? Pues eso. Lo que no pueden hacer los curas es correr tras de nadie, ya que, aparte del mal ejemplo, pueden sufrir un desavío:

El cura de mi lugar
tiene rota la sotana
de correr tras de mi prima
un lunes por la mañana.

Estaría el pobre calentito desde el domingo y no podría aguantar más. Cosas, ya se sabe. Este hombre de la copla seguro que era un ateo de los gordos:

La misa es un gran negocio
y el cura es un comerciante
y al repique de campanas
acuden los ignorantes.

Insisto en el manejo correcto del lenguaje para que no nos pase lo del "burro" o lo del "nido de jilgueros". En esta coplilla anotada por Bernat Baldoví en su libro "Cancionero moderno de obras alegres", nos topamos con otro fiasco:

Repicando la campana
el monago de San Blas,
murió de muy mala gana.
No nos la tocará más.

La campana, claro, la campana. En esta nueva copla es una campanilla:

Tós los curas tienen novia
y el cura que no la tiene
anda con la campanilla
buscando quien se la suene.

¡Qué de digustos me está dando este clero tan valiente! Tanto me están haciendo sufrir que me voy a tomar una cerveza.

LIBROS CON SON FLAMENCO: ANUARIO FLAMENCO 1992


El "Anuario Flamenco y Guía de Festivales de 1992" es la primera vez que se edita bajo el cambio de su denominación a "Centro Andaluz de Flamenco". Aumentado de páginas y con la misma calidad de impresión, con portada de Clará, en esta ocasión el libro se divide en doce apartados conteniendo una amplísima información de todos los sectores. Se abre con el recuerdo de tres Centenarios: Manolo de Badajoz, Manolo de Huelva y Antonio de Torres Jurado. Continua el segundo apartado con una lista de premios, distinciones y homenajes. El tercero nos ofrece las actividades del Centro. El cuarto se dedica a los cursos y jornadas de estudios flamencos. El quinto a los concursos. El sexto a la Guía de Festivales de 1992. El séptimo a los ciclos y actividades artísticas. El octavo, como siempre, un apartado al panorama andaluz a través de diversos escritores, con el apartado noveno dedicado a Madrid. El décimo lo componen artículos varios de Ángel Álvarez Caballero, Juan Alberto Fernández Bañuls, Antonio García Barbeito y Rafael Lafuente. El apartado undécimo se dedica a las cuatro revistas flamencas existentes: Candil, Sevilla Flamenca, El Olivo y La Caña. Y el último a los habituales directorios, con un apartado a la discografía flamenca y otro a la bibliografía.


Edita: Centro Andaluz del Flamenco
Ciudad: JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz) 1992
Páginas: 618
ISBN: 84-604-2915-6
Depósito Legal: CA-429/92
Adquisición: Plaza de San Juan, 1. 11403-JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)
Teléfono: 956-814132

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: LAMENTO GITANO

LAMENTO GITANO

Si sintieras lo que siento
más jondas te sonarían
las hondas penas que tengo.

Si supieras mi misterio
y por él tú te enredaras
te quemaría mi fuego.

Si pudieras diluirte
por el río de los adentros
desembocando conmigo,
risa y dolor, beso a beso,
te dolerían mis aguas
por los cauces de tu cuerpo.

Si pudieras, amor mío,
dolerte como me duelo.

viernes, 30 de julio de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (15)


Hay madres que no dejan a sus hijas solas ni a sol ni a sombras, aunque menos mal que si son beatas las dejan libres el tiempo de la misa, lo que ellas aprovechan para lo que vosotros sabéis:

Se fue mi madre a misa,
vino mi novio,
así fueran las misas
de san Gregorio.

Y llevaba razón la chavala, porque las misas de San Gregorio son larguísimas y hay más tiempo para todo. Algunas es que hasta se desesperan para casarse pronto y disfrutar del himeneo:

Si mi madre no me casa
para er domingo que viene,
le pego fuego a la casa
con toíto lo que tiene.

Algunos tíos son unos bordes con las muchachas. No se puede contestar de esta manera porque ella le pregunte cómo se llama y de qué familia es:

Si quieres saber mi nombre
y de qué familia vengo,
bájame los pantalones
verás qué cojones tengo.

O de esta otra, aún más ordinaria:

Si quieres ver lotería
bájame los pantalones
y verás salir al gordo
con dos aproximaciones.

Por regla general los novios suelen ser muy fogosos, tanto que algunas novias quieren buscar remedio para tanta impetuosidad:

A mi novio le daría
carros de lechugas verdes,
a ver si se me apacigua
cuando de noche va a verme.

Hay que tener mucho cuidado con los abogados que gestionan las separaciones, porque es que suelen aprovecharse de lo lindo, según nos dice la copla de Manuel Garrido en su "Cuernología del cante":

Resulta que el abogao
que me gestiona el divorcio
con mi mujer se ha liao.

Ya lo decía el autor en otra copla de su cuño:

Tengo los nervios de acero
y soy más fuerte que un roble,
pero me tiemblan las piernas
cuando escucho un pasodoble.

Hay curas que no se gastan una gorda y siempre andan pidiendo, hasta tabaco piden a los pobres feligreses:

El tabaco que yo fumo,
dijo el cura de Montoro,
éste sí que es un tabaco
y no el del estanco
que es un robo.

Con ese ejemplo del cura así aprende el monaguillo:

Échame un cigarro, primo,
que yo no tengo tabaco
y hay un perrillo que muerde
a la puerta del estanco.

Hay mujeres que están sequitas las pobres y buscan lo que tienen que buscar:

Cuando la molinera
sale al camino
es señal que no tiene
trigo el molino.

¿Anotamos "molino" como atributo sexual femenino? Sí, sí, la anotamos. Menos mal que la temperatura del agua no era la adecuada, porque este hombre se hubiera suicidado por un triste desengaño:

Cuando me dieron la nueva
de que tú no me querías,
a la mar no me tiré
porque estaba el agua fría.

Ya se sabe que los viernes de Cuaresma no se debe comer carne, aunque hay algunas que se las ingenian para que no les falte ese alimento:

Conozco yo una moza
de las más ternes
que con Paco retoza
todos los viernes,
y así concilia
el uso de la carne
con la vigilia.

¡Qué alegría le dio a esta muchacha encontrarse con la persona amada cuando iba caminando!:

Por los olivares
me vine sola
y me encontré con mi novio
¡Jesús, qué gloria!

¡Que ratillo más bueno pasarían los chavales, ¿verdad?! Éste también lo pasó bien, pero tuvo que pagar mucho:

Por un beso que te di
me cobraste cinco reales,
no he visto beso más caro
poniendo los materiales.

La verdad es que la tía se pasó. Como también se pasó ésta diciendo por ahí lo que no debía. La anota Camilo José Cela en su "Diccionario secreto", tomo segundo, página 494:

Porque una vez no atiné
lo proclamas con orgullo.
Otra vez me colgaré
un farol en el capullo
y en cada huevo un quinqué.

¡Pobrecito! Claro que, probablemente, a ella sí que la señalaran de verdad, tal como dice la copla de "Galerín" en su "Sevilla en broma" (1925), página 39:

Presumes que eres honrá,
tu honradez yo no la veo;
por donde quiera que vas
te señalan con er deo.

Algunas tías, además de ser horrorosas, siempre están molestando al marido. Así lo anota Antonio Machado Álvarez "Demófilo" en su "Colección de cantes flamencos":

Que benga Dios y lo bea,
las ducas que estoy pasando
por esta mujer tan fea.

Hay cosas que las mujeres no deben hacer. Este hombre se comía el coco pensando en que le podría pasar a él:

Qué bonito estará ver
a la prenda que uno estima
en mano de otro gaché
echándole un polvo encima.

¡Eso tiene que ser horrible! Bien es verdad que los polvos se encuentran en cualquier sitio:

Qué polvo tiene el camino,
qué polvo la carretera,
qué polvo tiene el molino,
qué polvo la molinera.

Hay que tener mucho cuidado a la hora que se sale por la noche, porque hay gente muy mala y desaprensiva por ahí:

Salió a tomar el sereno
cierta noche una morena
y como era ya muy tarde
la tomó el sereno a ella.

Pues yo, para que no me coja el sereno ni la Santa Caridad, voy al frigorífico para ver cómo está la intendencia grambinera, que es la hora y hace mucho calor. Y mañana, más.

LIBROS CON SON FLAMENCO: ANUARIO FLAMENCO 1991


En este "Anuario Flamenco y Guía de Festivales 1991", con portada de W. Apperley, tan bien ilustrado como los anteriores, se incluyen siete apartados con muy valiosa información. El primero de ellos está dedicado a la información flamenca: centenarios de Juan Talega y Vallejo, la Distinción "Compás del Cante", los premios de periodismo, los homenajes a La Argentina, Pepe Marchena y Fernanda y Bernarda, las convocatorias, etc. El segundo se dedica a una serie de artículos sobre el panorama flamenco andaluz en cada una de las provincias, con un apartado también para Madrid. Sigue con la Guía de Festivales de 1991 y su apretado calendario. El quinto apartado se dedica a las actividades de la Fundación Andaluza de Flamenco. El sexto son artículos varios y misceláneas y literatura flamenca. Y el séptimo y último es el dedicado a diversos directorios.

Cada año se iba superando esta publicación que hoy, afortunadamente, es hermoso tener para el recuerdo.


Edita: Fundación Andaluza de Flamenco.
Ciudad: JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)
Páginas: 577
ISBN: 84-404-9466-1
Depósito Legal: CA-427/91
Adquisición: Centro Andaluz de Flamenco
Domicilio: Plaza de San Juan, 1. 11403-JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)
Teléfono: 956-814132
Correo electrónico:
flamenco.ccul@juntadeandalucia.es

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: SEGUIRIYA DEL RECUERDO

SEGUIRIYA DEL RECUERDO

Si se acaba todo,
mira que te encargo
que sobre las blancas palomas de tus pechos rosas
recuerdes mis manos.

Si no fuese cierto
lo que estoy amando,
que no olviden jamás esos labios los labios secretos
que tanto te amaron.

Si muere el recuerdo
sobre nuestros prados,
que se resuciten suspiros que un día y miles de días
a mí me apresaron.

Pero milagreemos
por siempre el verano
de mieses y espigas,
azules y soles
en que nos amamos.

jueves, 29 de julio de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (14)


Las mujeres tienen hoy día, como debe ser, todos los derechos. Antiguamente pedían, al menos, que cuando se les hiciera el amor se escogiese un sitio cómodo y decente, y no como hacía este bruto, de lo cual ella se quejaba con razón:

No me jodas en el suelo
como si fuera una perra,
que con esos cojonazos
me echas en el coño tierra.

A como no hay derecho, ¿verdad? Y también reivindican, aún con más razón, que cuando se les joda se haga como debe hacerse: de frente y por derecho, como cita el torero al toro, pero jamás de lado:

No me la metas de lao
que me dañas la matriz,
métemela derechita
que es como me gusta a mí.

Hombre, a ella y a todas. Las cosas hay que hacerlas bien, muy bien. Si hay que leer y practicar el Kamasutra, se hace y se practica aunque sea con una muñeca hinchable de "Todo a 100". La mejor posición, según la copla, es la 96. Por algo será:

Posición noventa y seis:
ambas espaldas unidas,
da lo mismo quien esté
pies abajo o pies arriba.
Lo de menos son los pies.

Los pies lo único que hacen son estorbar para estas cosas tan serias. Muchas coplas nos han dejado memoria de lo grande que tienen algunas mujeres el "chiriví", lo que no sé si tan grandes como ésta que nos dice la copla:

Para hacerte un buen vestido
le pides a Bruno tela,
dí que te de veinte varas
que en tu cuerpo ¡tela entra!

Para hacer las cortinas de dos bloques de pisos. En España ocurren cosas rarísimas en materia sexual, pero cuando yo le pedí a mis suegros la mano de su hija (que al final me la dieron entera) mi suegra no me tuvo que enseñar nada. Si se casan con una cubana, tengan mucho cuidado. Esta copla la cantaba Juanito Valderrama:

Para pedir en La Habana
la mano de una muchacha
es preciso que la suegra
le enseñe al novio
la cucaracha.

¿Es lo que todos nos estamos imaginando? Anotemos "cucaracha" como animal de compañía de nuestro diccionario. Háblabamos estos días de los jardines y el sexo en el terreno de la copla, y siguen aflorando por ahí:

Para plantar un jardín
tu culo es la mejor huerta,
basura no necesita
y el agua la tiene cerca.

¡Qué barbaridad plantar un jardín en las partes orondas de las señoras! Y cuidado que en los jardines hay muchos dípteros, es decir, mosquitos. Y algunos de estos tienen más cojones que una batería de legionarios:

Por la sierra de Pela
viene un mosquito:
le llegan las gandumbas
a Don Benito.

¡Ni diez litros de "Aután" pueden con un mosquito así! Espero que hayáis anotado "gandumbas" para nuestro diccionario. ¿Impotencia, gatillazo, maricón de nacimiento lo que nos canta esta copla? Habría que preguntárselo a quien la anotó, Aurelio Gurrea:

Por mucho que arda tu fragüa
no se enciende mi candil,
aunque subas tus enaguas
ya te he dicho que pa mí
no eches más arroz, Bernarda.

Tiene tomate querer dar arroz a quien no le gusta. Han salido muchas putas por entre estas coplillas, ¿pero tan puta como ésta?:

Por muy puta que tú seas
no llegarás a tu abuela
que en un día se tiró
a veinte de Talavera.

Y decía el gachó que la novia era puta... pues observen a esta familia completa:

Puta tú, puta tu madre,
puta tu abuela y tía Emilia,
¿cómo quieres que te quiera
siendo puta tu familia?

Hay hombres que se toman el desdén de la amada con la filosofía de nuestra tierra:

Porque me digas que no,
chavala, yo no me enojo,
que un conejo como el tuyo
en cualquier monte lo cojo.

El "conejo" da buen juego como estamos viendo. Este hombre era un gran enamorado y muy cumplidor en todo, pero veía a su mujer tan triste que siempre le estaba preguntando. Esta copla está anotada por "Galerín" en su revista anual "Sevilla en broma" (1919):

¿Qué tienes? ¿Por qué lloras?
¿No te quiero lo mismo?
¿No te traigo amapolas?
¿No es mi canto un arrullo?
Cada vez que lo quieres
¿no te doy yo lo "tuyo"?

Eso de "lo tuyo" hay que anotarlo, que no se nos pase por vagancia. Qué gran verdad la que nos cuenta esta seguidilla anotada por Fermín Requena en su libro "Regalo de boda" (1911), en la página 215:

Quién tuviera la dicha
de Adán y Eva,
porque nunca tuvieron
suegro ni suegra.
También lograron
librarse de cuñadas
y de cuñados.

¡Eso ya no se volverá a ver, qué pena! Las solteras, las pobres, echan mucho de menos lo que les falta. ¡Ay! Observen lo que decía ésta:

Remendando calzones
dijo una dama:
de lo que aquí se encierra
tengo yo ganas.

Bueno, pues ya está bien por hoy. Yo también tengo ganas, muchas ganas de la cerveza fresquita que se encierra en el frigorífico.

LIBROS CON SON FLAMENCO: ANUARIO FLAMENCO 1990


Esta era la portada de Vicente Escudero que nos ofrecía el "Anuario Flamenco y Guía de Festivales" de 1989, publicada por la Fundación Andaluza de Flamenco, cada vez más cuidado en su presentación y mejorado en su contenido.

En esta ocasión, el libro se dividía en ocho partes y estaba, como en las demás ediciones, muy bien ilustrado con fotografías, dibujos y carteles. En la primera se recogen anotaciones sobre festivales, certámenes, y noticiero vario. La segunda se dedica íntegramente a los festivales del año, a la llamada "Guía". La tercera nos ofrece un claro homenaje a las ocho provincias andaluzas a través de expertas plumas de cada una de las provincias. La cuarta contiene una serie de artículos de Antonio Gala, Gonzalo Rojo, Blázquez, Félix Grande, Luis Suárez, Manuel Ríos, Yannick Kerneur, Sáenz de Tejada y Manuel Martín. La quinta la componen una serie de ocho entrevistas a Paco de Lucía, Fosforito, Cristina Hoyos, Sabicas, La Paquera, Lole Montoya, Maite Martín y Félix Grande. La sexta es un completo homenaje a Pastora Pabón. La séptima la compone una escogida antología poética a cargo de Rafael Belmonte, Francisco Salgueiro, Julio Alfredo Egea, Alberti, Manuel Altolaguirre, Aquilino Duque, José María Requena, Luis López Anglada, José María Arévalo, Ricardo Molina, Juan Rejano, Pablo García Baena, Juan Bernier y José Miguel de Rivas. Y la séptima y última está dedicada a ofrecer direcciones de interés de peñas flamencas de Andalucía y Europa.
Una edición muy interesante para el recuerdo.


Edita: Fundación Andaluza de Flamenco
Ciudad: Jerez de la Frontera (Cádiz), 1990
Páginas: 571
ISBN:84-404-7172-6
Depósito Legal: 486/90
Adquisición: Centro Andaluz de Flamenco
Domicilio: Plaza de San Juan, 1. 11403-JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)
Teléfono: 956-814132
Correo electrónico: flamenco. ccul@juntadeandalucia.es

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: POR LAS CALLEJAS DE ARCOS

POR LAS CALLEJAS DE ARCOS

Fui paseando sus calles
y nadie me respondía
si habitabas en sus cales.

Fui de abajo a arriba y fui
contorneando el paisaje
y nadie me contestaba
si estabas por sus sillares.

Fui buscándote en las luces
tímidas del sol que nace
y nadie me respondía,
ni el amanecer ni el aire.

Te buscaba por sus quicios
día a día y tarde a tarde.

Por eso, nunca te asombres
que si un día vas por Arcos
las calles sepan tu nombre.

miércoles, 28 de julio de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (13)


Pocos tienen tanto sentido del humor como el que tuvo Pedro Muñoz Seca. Todos recordamos "La venganza de don Mendo", pieza inigualable de la comedia disparatada. En esta ocasión nos ofrece una copla jocosa que no tiene desperdicio y que se encargó de anotar Manuel Barrios en su libro "Andalucía, genio y donaire" (1990), en la página 138:

El verdugo está apretando
la argolla al ajusticiao;
le ha dao treinta y cinco vueltas
y el reo está preocupao.

La verdad es que no es para menos. Cuidado deben tener los viejos con casarse con mocitas, porque después pasa lo que pasa y no se puede uno mosquear. La anotó Fernán Caballero en su libro "Cuentos y poesías populares" (1861), en la página 236:

El viejo que se casa
con mujer niña,
él mantiene la cepa
y otro vendimia.

¿Véis? También anota Fernán Cabellero esta otra copla que nos habla de dudas:

En la pescadería
vive mi dama,
yo me llamo Mescamo
y ella Mescama.

Cuando se está con una mujer hay que hacer lo que hay que hacer. Si no se hace, ya se sabe lo que pasa, tal como nos lo anota en estas seguidillas boleras Juan Manuel Villén en su libro "Novísimo cancionero" (1887), página 40:

En la viña de Roque
vi a doña Petra,
pero el muy alcornoque
nada penetra.
Y ella engullía
los racimos a pares
con Juan María.

Hay viejos que, desde que llegó la democracia y se podían vender las revistas "verdes" en los quioscos, no paran de echar unas miraditas furtivas a las portadas. Así lo recoge José Manrique en su libro "Coplas flamencas" (1982), página 174:

En puestos de venta
enseñan revistas
donde muchos viejos
refrescan la vista.
Pero tristemente
alguno se añora
de que sus relojes
no marquen la hora.

¿Tomamos "relojes" como atributo sexual masculino? Anotémoslo. Con buen criterio advertía este hombre a la mujer en la copla que nos ofrece Fermín Sacristán en su libro "Regalo de boda" (1911), en su página 17:

En querer a dos juntos
me haces agravio,
o quiéreme a mí solo
o a mi contrario,
porque más vale
que haya uno satisfecho
que dos con hambre.

Los pueblos se meten unos con otros de una forma bárbara. ¿Se puede decir lo que dice esta copla extremeña?:

En Villanueva el centeno
y las mujeres descalzas,
en Valverde los cornudos
se pasean por la plaza.

Toda esa cornamenta generalizada está provocada por las malas mujeres. Los cancioneros es que parece que paren en este sentido, ya que las letras se multiplican:

Eras una jarra nueva
si en ti no hubieran bebío,
pero estás baboseá
de los novios que has tenío.

O esta otra recogida en varios cancioneros:

Eres como la pilita
que dentro en la iglesia está:
toíto er mundo llega y moja,
jase la cruz y se va.

Y una más:

Eres una y eres dos,
eres tres y eres cuarenta,
eres la iglesia mayor
donde todo el mundo entra,
todo el mundo menos yo.

Anotemos "pilita" e "iglesia mayor" dentro de los atributos femeninos. Hay que tener mucho cuidado con el manejo de los vocablos porque nos pueden entender de otra forma, como nos anota esta copla recogida por Manuel Garrido Palacios en su libro "Alosno, palabra cantada" (1992), página 61:

Me fui a San Bartolomé
a comprar un "pan follao",
me dijo la panadera:
-Usted se habrá equivocao,
se dice de otra manera.

Hay que anotar que es un pan de chicharrones de la zona del Andévalo onubense y no lo que vosotros estáis pensando. Hay personas que no se dan buena maña para hacer críos. Nos lo cuenta la jotilla popular aragonesa:

Me casé con una maña
y no tuve ningún maño,
y la maña me decía:
qué mala maña nos damos.

Las novias en muchas ocasiones son las que preparan el menú para el novio. Nos lo cuenta la copla recogida por Aurelio Gurrea en su conferencia "El fandango tarifeño":

Mi novia me dijo anoche
que no comiera pescado
porque tenía para mí
un conejito guardado.

Anotaremos también "conejito" para agruparlo con los demás miembros de la gazapería. Y de conejos no salimos:

Mi novia me dijo anoche
que no cenara patatas,
que me tenía preparado
un conejo entre las patas.

¡Hay que ver dónde se guardan los conejos las novias. No entre sus muslos dorados, deseados, aterciopelados. No, no: entre las patas! Gran fineza. ¿Será posible?. Mujeres existen tan vistosas, tan de buen andar y con tal ritmo que despiertan la envidia de sus paisanos, como nos dice la copla anotada por Manuel Garrido Palacios en el libro super citado "Alosno, palabra cantada", en su página 47:

Mírala por donde viene
con el chúm-chúm del vapor,
marcando el compás la puta
como si hiciera instrucción.

¡Envidia jodía de este alosnero, pura envidia! Lo que tiene que aprender es de este abuelo que es, o debe ser, orgullo patrio. ¡Peazo de abuelo!:

Mi abuelo tiene un trabuco
con pelos en la culata,
y a la pobre de mi abuela
a trabucazos la mata.

¡Esos son trabucos de abuelo y no las pistolitas de agua de la feria! Por favor, amigos blogueros, anoten "trabuco" para nuestro diccionario, aunque me parece que ya hicimos la anotación en alguna de nuestras primeras páginas. Pero, bueno, se anota otra vez y después contamos cuáles son los atributos que triunfan. Lo que no hay derecho es que esta mujer que cuenta esta nueva copla critique a su marido por sus aficiones:

Mi marido en los toros
bien se divierte.
Cada uno se alegra
de vé a su gente.

Ni está bien que las mujeres hagan lo que quieran con su nido cuando el marido tiene que ir el pobre a trabajar, y más a la siega, que no es trabajar en la Junta de Andalucía:

Mi marido fue a segar
y me dejó sin un cuarto,
y yo tuve que alquilar
el nido de su lagarto.

¡Lagartona era ella! Y ésta que nos recuerda la copla no solamente "lagartona", sino más caliente que la plancha de una barbacoa de verano:

Mi novia tiene un abrigo
para el frío solamente
y no se lo pone nunca
porque siempre está caliente.

Y es que ésto de la calentura no se sabe a qué edad entra, ni a quién, ni por qué. Pero veamos la letra de Rodríguez Marín anotada en "El alma de Andalucía" (1929), en su página 315:

Mientras más dergaíta
de la sintura,
más pronto le va entrando
la calentura.

¿Se puede querer a una mujer sólo por gustarle a uno el nombre y sus apellidos? Al parecer, según nos dijo Pedro Muñoz Seca, y que anota Manuel Barrios en su libro "Andalucía, genio y donaire" (1990), en la página 138, parece que sí:

Mira qué bonita eres,
que en el andar se adivina
que te llamas Catalina,
Catalina Gómez Pérez.

¡Ni más ni menos, Catalina, sinónimo de otra cosa escatológica que todos los andaluces sabemos! Y es que Muñoz Seca tenía guasa gaditana de la gorda, que para eso nació en El Puerto de Santa María. En el mismo término, con otra copla, nos habla de la importancia de nombres y apellidos el inefable "Galerín" en su revista "Sevilla en broma" de 1928, y en su página 189:

Mírala por donde viene,
sin levita y sin chistera,
"más bonita que la virgen",
Diana García Pesquera.

¡Pues anda que no era nadie doña Diana! Todos, de seguro, daban en el blanco. Pero hay más mujeres que vienen y van con otras intenciones, tal como nos anota Manuel Garrido Palacios en su citado libro, incluída en su página 47:

Mírala por dónde viene
la del farolillo grana,
la que se lleva a los quintos
adonde le da la gana.

Salió el "jardín" en algunas de estas coplas, ¿verdad?. ¡Ea, pues ahora tenemos jardín y fuente!:

Muchas cosas me darás
el día que nos casemos,
yo te enseñaré un jardín
con una fuente en el medio.

¡Claro, evidentemente, donde siempre se colocan las fuentes! Y hablando de hermosos jardines y de bosques... ¿Por qué no hablar de los arbustos y árboles que los componen? Aquí tenemos un ejemplo en los cancioneros:

Ni árbol como el nogal,
ni fruto como el madroño,
ni cuña que ajuste más
que la que yo sé en el coño.
¡Viva Pérez de Guzmán!

Espero que no habrá que decir que este fandango es del Alosno más puro. Probablemente es que todo se basa en comparaciones, ni tal como tal, ni tal como qué...

No hay sábado sin sol
ni doncella sin amor
ni moneda que no pase
ni puta que no se case.

Hay hombres que son muy puntuales siempre para visitar a la amada, tienen esa manía. Lógico, pues, que la amada, les reproche de esta manera que anota Evaristo Acevedo en su libro "El caso del analfabeto sexual" (1972), en la página 112:

No quieras que yo te vea
a la misma hora siempre.
No seas oficinista
hasta en esto de quererme.

Yo sí soy hoy oficinista, y me ha llegado la hora. ¡Ay, qué cruz, qué Cruzcampo voy a tomarme bien fresquita!

LIBROS CON SON FLAMENCO: ANUARIO FLAMENCO 1989


En esta edición de 1989, el "Anuario Flamenco y Guía de Festivales" aún estaba más cuidada que la primera, por aquello de incorporarse artículos de importancia y calidad y de facilitarse en ella muchas direcciones de interés de peñas flamenca y federaciones, muy útiles entonces para los que estábamos en el mundo del periodismo.

Con la misma profusión de fotografías, ilustraciones y cartelería, se nos ofrecen artículos de Nativel Preciados, Vallecillo, Fernández Bañuls, Suárez Ávila, Almero, Hipólito Rossy, Prieto y Tueso, Quiñones, Patricio Galindo, Juan José Téllez y Juan José Silva, Manuel Martín, Ríos Ruiz y Blas Vega. Incluye la Guía de Festivales de ese año y un sinfín de notas de marcado interés.

Se veía que la edición, con portada de Gustavo Doré, estaba muy cuidada y que tenía un gran trabajo detrás, sin duda capitaneado por Francisco Vallecillo. Libro-guía que, si hoy no es de actualidad, siempre es interesante para saber del flamenco de aquellos años.


Edita: Fundación Andaluza de Flamenco.
Ciudad: Jerez de la Frontera (Cádiz), 1989
Páginas: 302
ISBN: 84-404-4583-0
Depósito Legal: CA-293-89
Adquisición: Centro Andaluz de Flamenco
Domicilio: Plaza de San Juan, 1. 11403-JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)
Teléfono: 956-814132
Correo electrónico:
flamenco.ccul@juntadeandalucia.es

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: SOLEÁ DE SOLEDADES

SOLEÁ DE SOLEDADES

Ante tanta soledad
busco tus besos de siempre
y no están.

martes, 27 de julio de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (12)


Ocurren ciertos hechos meteorológicos que podéis ver la que pueden liar, tal como se recoge en este fandango cortijero de Almuñécar, anotado por Francisco Cabrera Palomares en su libro "Granada en clave flamenco" (2009):

Del cielo cayó una breva,
le cayó a mi novia en el ombligo,
si le cae más abajo
se juntan brevas con higos.

Comencemos a anotar "higos" para nuestro diccionario de términos y atributos. En más de una ocasión he referido que no se puede fiar uno ni de sus amigos. Jorge Manrique lo anota en su libro "Coplas flamencas" (1982), en su página 147:

Dejé las compañías
y a Dios le pío
que en estas soledades
no encuentre amigos.
Porque tenía
uno que me robaba
la prenda mía.

Y su prenda no era precisamente la chaqueta. Ah, una advertencia para cumplir con las más elementales reglas de educación:

Delante de personas principales,
no te rasques las partes genitales.

Algunos hombres son vagos hasta para acariciar a la dama:

Desde el culo al ombligo
doble jornada,
y en medio el tío Ruperto
que da posada.

Esto del "tío Ruperto" no se nos puede escapar de anotar como atributo femenino. Pero no guarden el boli porque al "tío Ruperto" lo llaman de otra manera en otros pueblos:

Desde el culo al ombligo
de las mujeres
hay un santo que llaman
Domingo Pérez.

Pues anotemos también como atributo al tal "Domingo Pérez". Hay una cantidad de hombres tan brutos que no sé cómo pueden existir. ¿Creéis que, para desvirgarla, se le puede decir esto a una mujer?:

Desde que te riego el tomate
me estás queriendo de veras,
hasta que un día me enfade
y te rompa la tomatera.

La "tomatera" hay que anotarla. De nuevo el ferrocarril se mezcla con el sexo en esta copla despechada y soberbia anotada por Francisco Álvarez Curiel en su libro "Cancionero popular andaluz" (1992), página 141:

Dicen que no tengo novio
cuando tengo en la estación
maquinista, fogonero,
guardagujas y revisor.

¡La RENFE completa tenía esta mujer a las puertas de...la estación! Hay que anotar, pues, el término "estación" para nuestro diccionario. Antiguamente, los toros que se lidiaban en la plaza sevillana de La Maestranza se exponían en la Venta de Eritaña, y después se trasladó a la Venta de Antequera. Sobre este tema, Manuel Barrios anotó una coplilla con doble sentido en su libro "Modismos y coplas de ida y vuelta" (1982), página 288:

Dicen que ya no van toros
caminito de Eritaña,
y al que lo dice le digo:
¡Ojo, que la vista engaña!

Esto de los cuernos es que cabrea a cualquiera. Leamos la copla anotada por "Don Preciso":

Dices hasta mañana
o hasta otro día,
ya estoy muy lleno de astas
por vida mía.

Y siguen los cuernos por entre estas líneas:

Dichoso puede llamarse
el que con cuernos tropieza,
porque mueve con los pies
lo que otros con la cabeza.

Es mejor, ¿no? ¡Qué barbaridad cuando hablan las partes íntimas unas con otras y, además, se pelean!:

El culo le dijo al chocho:
eres un mal compañero,
que te comes el chorizo
y a mí me dejas los huevos.

Siguiendo con la materia gastronómica, mirad para qué quería casarse esta mujer que nos cuenta la copla popular:

El día que yo me case
me buscaré un buen marido
pa que me encienda la gloria
y me caliente el cocido.

Inmediatamente, antes de que se nos olvide, hay que anotar "gloria" y "cocido" como partes íntimas de la mujer. El disgusto que le dio esta mala madre a su hijo no tiene perdón de Dios:

El día que yo nací
oí decir a mi madre:
eres el vivo retrato
de un amigo de tu padre.

Hay que vigilar muy de cerca a los gallos, aunque el contenido de la copla puede trasladarse al género humano masculino. Nos lo dice esta copla por fandangos de Juan Arias Aragón en su libro "Entre Sevilla y Triana" (1988), página 39:

El gallo que en el corral
a las gallinas no pisa,
o le ha entrao la pepita
o no ha acabao la mudá
o se ha vuelto mariquita.

Con los "jardines" hay que tener mucho cuidado y regarlos a diario para que las plantas se animen. Si no se hace así, malo. Nos lo cantaba el célebre cantaor flamenco Joaquín Vargas Soto "El Cojo de Málaga":

El jardín de mi vecina
quien lo regaba era yo,
y una tarde que yo falté
otro jardinerito entró.

Hay que anotar "jardín" en nuestro diccionario, que no se olvide. Si queremos más léxicos, aquí tenemos varios en un segundo:

El príapo, la porra y el chorizo,
el rábano, la pija y el badajo,
picha y ciruela en español castizo,
son sinónimos todos del carajo.

¿De acuerdo? Cuando se jode por primera vez es normal que el muchacho se ponga nervioso, pero para la próxima hay que tener más cuidado. Las ocasiones no pueden desaprovecharse:

El primer polvo que eché
se lo eché a una molinera,
por ser la primera vez
la mitad se lo eché fuera.

Siempre se está discutiendo que si mujeres o si hombres, que la ley de igualdad, que hay mucho machismo, que los hombres son malos, que las mujeres son peores... Fermín Sacristán nos dice lo siguiente en su libro "Regalo de boda":

Que son muy malos ellos
dice Dolores,
y Paco afirma que ellas
son aún peores.
Sin hombres ni mujeres
es evidente
que quedaría el mundo
perfectamente.

¡Y además de verdad! Este hombre de la copla quiere echarle la culpa a su mujer por haberle hecho unos pantalones malamente. ¡Qué bruto el tío!:

Tanto que sabes coser,
tanto que sabes bordar,
me has hecho unos pantalones
con la bragueta p'atrás.

Algunos no saben ni con quienes se casan, y después se quejan:

Mira si sería fea
la que conmigo casó
que no distinguía el cura
si el marido era ella o yo.

¡Pues haberla dejado antes, hijo! Es como éste, ahora viene a quejarse de la gordura de su mujer:

Tienes una cinturita
que parece de marfil;
con la cincha de mi burra
quinientas vueltas le dí.

Y cuando no es la gordura son los ojos:

Tienes unos ojuelos
de picaporte:
cada vez que los cierras
me das un golpe.

Y cuando no los nombres:

Todas las Juanas son tontas,
yo que lo digo lo sé,
que tuve una novia Juana
y por tonta la espaché.

Y otras veces por la ropa que se pone la muchacha. Si es que estos hombres protestan por todo:

Ve, niña, y dile a tu madre
que no quieres ser cigüeña,
o que te alargues las faldas
o que te acorte las piernas.

Menos mal que, algunas veces, los hombres reconocen que son bestias de verdad, además de tontos:

Un mocito se miraba
a un espejo y se decía:
qué cara de bestia tiene
este tío que me mira.

Las suegras tienen tomate, con la nuera porque es nuera y con el yerno porque es yerno. Cientos son las coplas que ponen a parir a estas mujeres de armas tomar:

Anda diciendo tu madre
que es muy pronto pa casarte,
pues que te eche en adobo
y avise cuando te saque.

Aunque hay algunos yernos que la defienden, pero...

De mi suegra no habléis mal
porque la defiendo yo
y si la queréis quemar
la leña la pongo yo.

Y a este tío tan delicado de la copla no le gusta ni la suegra ni la hija:

Los enemigos del alma
unos dicen que son tres,
y yo digo que son cinco
con mi suegra y mi mujer.

Pues ahí lo dejamos por hoy, porque con sólo mentar la palabra suegra me estoy poniendo malo. Me voy a tomar un jarabe de malta fermentada. ¡Hasta mañana!

LIBROS CON SON FLAMENCO: ANUARIO FLAMENCO 1988


Estos "anuarios flamencos" fueron una serie de guías de festivales que siguieron a las publicadas a partir de 1982. Ya en 1988 nos llega en un volumen bastante mejor cuidado, profusamente ilustrado con fotografías, carteles y dibujos y más amplio de contenido literario. Fue, pues, un acierto de la Fundación Andaluza de Flamenco -hoy, Centro Andaluz de Flamenco-, con la colaboración especial de la Asesoría de Actividades Flamencas de la Junta de Andalucía.
En esta ocasión, incorporando a la portada un dibujo de Rafael Alberti, se ofrece un apartado con artículos varios, las bases del II Premio de Investigación y del Fondo de Ayudas para Nuevos Investigadores, la guía de los festivales veraniegos correspondientes a este año de 1988, una selección de poemas y de dibujos de Miguel Alcalá; un censo muy completo de cantaores con nombres, nombres artísticos, teléfonos, lugares de nacimiento y domicilios; y un directorio de peñas, fundaciones, etc.

Fue un logro importante el nuevo cambio, y siempre era un ejemplar esperado en cada edición por el acierto de su contenido.


Edita: Fundación Andaluza de Flamenco
Ciudad: Jerez de la Frontera (Cádiz), 1988
Páginas: 336
Depósito Legal: CA-544-88
Adquisición: Centro Andaluz de Flamenco.
Domicilio: Plaza de San Juan, 1. 11403-JEREZ DE LA FRONTERA (Cádiz)
Teléfono: 956-814132
Correo electrónico:
flamenco.ccul@juntadeandalucia.es

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: ARCOS SIN TI

ARCOS SIN TI

En Arcos, sin ti, me pierdo,
porque se me van los pasos
buscándote por sus cielos.

En Arcos, sin ti, voy ciego,
porque me vuelan los ojos
soñándote en mis adentros.

En Arcos, sin ti, soy mudo,
porque todas mis palabras
hacia ti las lleva el viento.

En Arcos, sin ti, no creo,
porque la fe no me anida
si junto a mí no te tengo.

lunes, 26 de julio de 2010

GRACIAS POR LOGRAR LOS 25.000


El día 10 del pasado mes de enero, mi hija Myriam me hizo uno de los hombres más felices al dar por terminado el diseño de esta página que hoy, gracias a vosotros, ha logrado el número redondo de 25.000 visitas.

Desde el cuerpo de campanas de esta torre cobalto de mi nacencia, he podido admirar el caserío de mi anciano arrabal, la miseria de los políticos, la llana hermosura de mi Sevilla amada, las muertes cercanas, el manantial de los olvidos, las veletas de los hombres, el recuerdo de las más lejanas vivencias, el señorío de la amistad, la galantería sanguínea del paisanaje, la sonrisa ferial de mis nietos, las risas de nuestros abuelos, los senderos que se hacen ríos humanos hasta las marismas, el bamboleo rítmico y barroco de un paso de palio, la agonía de un Cachorro que siempre está a la orilla de mi mano derecha, el oro del albero maestrante en tardes de gozo y resurrección, los corrales vecinales revoloteados en coplas y canciones, el ¡ay! jondo de la seguiriya de Cagancho y la dulzura alfarera de la soleá de El Arenero, las coplillas verdes y plenas de humor de los tiempos idos y la torrentera de caricias que trae la Poesía en una catarata preñada de sentimientos.

Todo esto ha sido posible verlo desde esta atalaya, desde el cuerpo de campanas de mi corazón. Y hoy, quizás más que nunca, creo que tengo más amigos a mi alrededor, que hay gentes que están en la misma onda luchando contra la mediocridad, que hay personas que creen que un mundo mejor aún puede ser posible.

Desde aquí, desde este milagro de las nuevas tecnologías, he tenido el placer de conocer a vecinos de la infancia, de atar mejor los lazos con mis antiguos amigos, de acercarme a los familiares de Marta, de saber como lectora a la gran cupletista Olga María Ramos, de dar a conocer la obra de Paulino González Jiménez y de Manuel Pacheco Segura, de contactar con la hija de mi querido y desaparecido Guillermo Franco y de saber algo más de la vida de Manuel Oliver por medio de su nieta.

Todo lo que cuento no hubiera sido posible si no hubiese dado el paso de entregar parte de mi tiempo a los demás y que los demás me correspondieran con el fervor y favor que me habéis demostrado, desde mi amigo periodista Paco Robles, que fue el primero en entrar y subir al mirador, hasta el último, hasta los anónimos que leen estas cosas pero no dejan su comentario, pasando por mis admirados y casi diarios visitantes: Ángel Vela, José Luis Jiménez, Caty León, Elisa Santos, Manolo Bohórquez...

A todos vosotros, a los que habéis hecho posible estos 25.000, mis gracias y mi fuerte abrazo, levantando mi copa de oro y lampo a vuestra salud. ¡A por los 50.000!

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (11)


Esta mujer, a la que se refiere la siguiente copla, en vez de mujer parecía un pozo, porque le daba de beber a todo el mundo y le calmaba la sed al primero que se presentase. Pero hay hombres que se apiadan de ella. Andrés Ruiz, en el libro "Coplas de la emigración" (1976) nos lo cuenta así en la página 34:

Ayer bebí en cantarito
que tantos bebieron d'él.
Pena me dio al despedirme
de aquella buena mujer.

Claro, que la pena no sé yo si fue porque ya el cantarito estaba muy seco o porque el gachó tuvo que irse al trabajo antes de calmar su sed madroñera. "Don Preciso" también insiste en el tema de agua tan dudosa:

Bebí con sed el agua
que me diste a mí,
y después de beberla
lo que otro vé-vi.

Hay hombres que necesitan buscar un buen nido. Hay varios, pero este no es malo:

Como las águilas reales
anidan en el barbecho,
yo me quisiera anidar
en el canal de tus pechos.

El niño es tonto, ¿eh? Pues vaya ahí a otro que le gustan las tetas. ¡Qué manía de tanto tetamen!:

Con ese traje que llevas
te imagino yo, paleta,
sentaíta en mis rodillas
y atrapado entre tus tetas.

Éste no anida, a éste lo atrapan con seis kilos de carne magra. Es verdad decir que algunas tienen unas tetas que parecen los Picos de Urbión y que pueden más con ellas que una excavadora. Si ya dice el refrán de que "Dos tetas pueden más que dos carretas", no nos podemos asustar qué es lo que hacía con ellas esta tal Florentina:

Con el aire que lleva
la Florentina
con la teta derecha
partió la esquina.

¡Ni que fuera una broca vidria o la tuneladora del Metro! Y a otro que le da la manía por las tetas. Dios lo perdone:

Con las tetas muy calientes
dicen que estás en la cama,
y yo bajo tu ventana
con la chorra hasta los dientes.

Lo de "chorra" hay que anotarlo por fuerza, ¿vale? No, no hay forma de acabar con esta moda del gusto a la "delantera" que cuando no lo pide él lo ofrece ella:

Conténtese, señor mío,
con el tocar de las tetas,
deje las partes secretas,
que me causa gran ardor
por un poco de dulzor.

Eso del ardor y la calentura es frecuente en mujeres bravías, pero tiene arreglo. Así al menos nos lo cuenta en su libro "Coplas flamencas" (1982), Jorge Manrique, por medio de esta guajira que se recoge en la página 81:

Cuando tienen calentura
en mi barrio las casadas,
se bañan con agua clara
de los pies a la cintura.
Después de este "cometío"
se ponen un camisón
y esperan en el balcón
hasta que llega el marío.

Esas son calenturas momentáneas que se aplacan en el mismo momento que llega el esposo. También, evidentemente, tienen esa calentura los hombres, pero si están casados siempre encuentran el toque apetecido:

Con Gloria casó Ruperto,
campanero de Vitoria,
y asegura, y es muy cierto,
que encuentra el toque de gloria
mucho mejor que el de muerto.

¡Pillín, pillín! ¿Qué pasa si rechina la cama? Pues ahora mismo lo vamos a saber:

Cuando la cama rechina
y se resbala el petate
es porque están batiendo
la leche y el chocolate.

No puedo imaginarme cómo hay mujeres que no se conforman con un hombre solamente, y algunas ni con dos:

La mujer que quiere a dos
y con su marido tres
no le tiene miedo a Dios
ni a lo que venga después.

Claro, que si el marido se entera no es para que le haga a la mujer lo que nos refiere en esta copla Fermín Sacristán en su libro "Regalo de boda" (1911), en su página 235:

La mujer que sale mala
atarla y llevarla al prao
y que busque la comía
como la busca er ganao.

¡Será vengativo el tío por unos cuernos de nada! La mujer debe tener marido y amante, como bien dice Manuel Hilario Ayuso en su libro "Helénicas" (1914), en la página 137:

La mujer sin amante y sin marido,
ni existirá, ni existe, ni ha existido.
La mujer con marido y sin amante,
o es santa, o tonta, o fea, o muy cargante.
Es caso muy corriente, aunque aburrido,
tener amante y no tener marido.
Con amante y marido, la mujer
responde a lo complejo de su ser.

Son, además de juguetonas, precavidas. Lo dice esta canción anotada por Camilo José Cela en su libro "Diccionario secreto" (1974), en el segundo tomo, página 474:

La niña que quiere a dos
no es tonta, que es advertida;
si se le apaga una vela,
otra le queda encendida.

El caso es probar bocado nuevo. Ya nos lo contaba "Don Preciso" en esta letra de seguidilla:

Casada de tres días
dijo una dama,
Jesús, cuánto en morirse
los hombres tardan,
porque yo quiero
hallarme cada día
con novio nuevo.

Y de nuevo el clero. ¿Es que no paran estos curas? Pues parece que no, según nos cuenta la copla:

Los curas tienen la culpa
de que Dios esté enfadado,
que se acuestan con las amas
como si fueran casados.

Hay maridos que cuando se dan cuenta quieren matarlos, pero como los curas son buenos pagadores la mujer hace todo lo posible e imposible para evitarlo:

Mira, mira maridito,
no mates al cura en casa,
que a tí te da pa tabaco
y a mí me compra la saya.

¿Qué más querrá el tío? Para que le diese igual debería haber leído antes la coplilla de Manuel Garrido de su libro "Cuernología del cante":

Sé que llegaré a casarme,
me echarán las bendiciones
y tendré que conformarme
cuando quieran adornarme
con primorosos pitones.

Son muchos los que están adornados no con primorosos pitones sino con perchas de veinte brazos, como anota Antonio Flores en su libro "Partitura flamenca", página 76:

Al bajar de la sierra
de Marmolejo
vimos zorros, un lince
y hasta un gran ciervo.
Llegando al río
en el puente nos dimos
con tu marío.

Pero los cuernos sirven para mucho, normalmente para vivir y comer bien a costa de otro. Aunque hay cientos de ejemplos, "Don Preciso" nos lo recuerda en esta copla por seguidilla:

Como experimentado,
dijo un gran autor,
los cuernos a los dientes
parecidos son:
duelen al nacer,
pero después con ellos
se suele comer.

La comparación de los atributos de las mujeres con el gremio gazapero es ciertamente repetitivo y hemos podido comprobarlo a través de estas páginas:

Debajo de tus enaguas
tienes un conejo vivo,
tengo yo una escopetita
para pegarle dos tiros.

Anotemos "escopetita" como diminuto de atributo masculino. Yo no sé cuántas cosas tienen estas mujeres debajo de las faldas, las enaguas, el sayal o el mandil, como en este caso:

Debajo de ese mandil
tienes un puchero nuevo,
déjame que te lo llene
de leche, chorizo y huevos.

¡Toma ya, viva España! Y, en este caso, en vez de puchero tienen un infierno:

Debajo del delantal
tienes el infierno ardiendo,
déjame meter la mano
aunque me queme los dedos.

Y miren lo que tenía debajo del delantal esta buena señora que nos relata la copla anotada por Camilo José Cela en su "Diccionario secreto" (1974), tomo segundo, página 283:

Debajo del delantal
tengo yo un cuarto;
tiene sala y alcoba
que es un encanto.
Como el cuarto es pequeño
y tres no caben,
dos se quedan afuera
y entra el más grande.
Ya que el pobre ha logrado
lo que ha querío,
lo sacan los amigos
muy afligío.

Pues muy afligido me despido hoy de vosotros, pero es muy tarde y todavía no he catado mi ración de "Gambrinus".

LIBROS CON SON FLAMENCO: ANTONIO, SUS BODAS DE ORO CON LA DANZA


En realidad no es un libro, sino una hermosa carpeta con la que Antonio quiso despedirse de los escenarios al cumplir sus Bodas de Oro el año 1979. En ella, aparte de sus palabras de despedida, se anota un interesante rol de sus colaboradores a lo largo de toda su vida, tanto de bailarines y bailarinas, directores de orquesta, maestros de ballet, escenógrafos y figurinistas, guitarristas, pianistas, cantantes, cantaores, técnicos, ayudantes y secretarias. Nada más que por esta completa relación ya merece la pena esta carpeta. Tras ella, tenemos fotografías extraordinarias de todos sus montajes escénicos y el cartel de su despedida.

Es una carpeta para ver, guardar y recordar, que será difícilmente localizable, a menos que se encuentre en alguna librería de viejo. Merece la pena tenerla.


Edita: No consta.
Depósito Legal: M-16627-1978

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: PASEANDO POR LA CALLE NUEVA

PASEANDO POR LA CALLE NUEVA

Nueva se llama la calle
y yo estoy viejo sin ti,
solitario en cada tarde.

domingo, 25 de julio de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (10)


La fogosidad muchas veces no hay ni que provocarla, viene sola. Nos lo decía la coplilla que anota Andrés Ruiz en "Coplas de la emigración" (1976), en su página 44:

Compadre, las buenas frutas
tienen su tiempo contao:
La mujer que está madura
busca caerse del árbol
sin importale la altura.

Que es lo que le ha pasado a esta mujer de la ilustración, a la que está atendiendo un hombre que pasaba por allí. ¡Qué buena persona! Distinta es la cosa cuando se desea formar pareja para estar en la misma posición que este señor:

Cuándo estaremos, bonita,
como los pies del Señor,
uno encima del otro
y un clavito entre los dos.

¡Anotemos "clavito" urgentemente! Si este lo que piensa es poner un "clavito" nada más y no una alcayata gitana de las grandes, el pobre va a tener más cuernos que el "tejao" de un matadero. Ya decía el refrán que "Más vale hombre feo y con buen arreo, que hombre bonito y sin pito". Hay que decir lo que, con marcada contundencia, cantaba esta antigua copla:

Cual de burro es mi carajo
y mis cojones de toro,
y dicen: vales más oro
que tiene arenas el Tajo.

No es conveniente para las mujeres arrimarse a los soldados cuando están de centinela, porque puede pasar algo imprevisto y peligroso, tal como nos anota la copla recogida por Fernán Caballero:

Cuando estoy de centinela
y te pones junto a mí
se me olvida la consigna
y se dispara el fusil.

Vamos a anotar "fusil" como atributo sexual masculino para nuestro futuro diccionario. Yo no sé quién sería el asesor de imagen de este alosnero que nos cita en su libro "Alosno, palabra cantada" (1992), Manuel Garrido Palacios, en la página 328:

Una alpargata y un boto,
una gorra y un sombrero,
un camisón medio roto
y un pantalón de agujeros,
eso es lo que yo me pongo.

¡Gusto no tendría, pero un ropero doble sí! Hay cosas para las que todos somos iguales, aunque con la variante de sexo masculino o femenino, y en el terreno de las mujeres una cosa está clara y da igual que la mujer sea fea o guapa, alta o baja. Nos lo dice así la coplilla popular:

Una niña muy bonita,
por muy bonita que sea,
no dejará de mojarse
los pelillos cuando mea.

Y hablando de feas, una cosa es que lo sea y otra que el antiguo novio la insulte de esta manera:

Una novia que yo tuve
las cuatro efes tenía:
Francisca, franca, fregona,
fea, flaca, floja y fría.

¡Pobre chavala! Y hay mujeres que se vuelven locas por nada:

Una muchacha en París
se estaba volviendo loca
porque tenía la boca
debajo de la nariz.

¿Dónde la iba a tener, leche? Aunque esto de las narices no hay quien lo entienda. Lean lo que de las fosas nasales nos dice el cantar popular:

Una institutriz en Alicante
tenía la nariz como un guisante.
La institutriz de Calahorra
tenía la nariz como una porra.
Hay que ver que no hay dos institutrices
que tengan de igual forma las narices.

Igual que en el idioma español que, según quien lo pronuncie, suena de diversas maneras, algunas tan difíciles como ésta que nos cita el cancionero "El pueblo andaluz" en su página 197:

Una vez que te quisí
y tu padre lo supió,
fue porque yo le dijí
que te casabas con yo,
como tiene el genio ansí
todo lo descompusió.

¡Ole, ole y ole! ¡Viva el lenguaje! Pero de seguro que todos habéis entendido lo que dijo este hombre al que no han hecho académico de la RAE por pura envidia. Bueno, este orador tampoco se queda atrás. La copla la anota, en la página 333, Manuel Garrido Palacios en el libro citado en estas páginas:

Donde digo trompicuezco
digo también estripundio.
Eso dijo un diputado
en la sala del Congreso
y esto no es ningún infundio.

"Trompicuezco", según el anotador, significa tropezón y "estripundio" la anota como que puede equivaler a dinero, a entendimiento, inteligencia o donosura. Anotemos nosotros también. Hay quien dice que el matrimonio es muy bonito, pero muy largo. Y al parecer es de esta manera. Así denomina la letra a los viudos que vuelven a casarse:

El que se casa y enviuda
y a la iglesia va otra vez,
o es tonto de nacimiento
o es que se ha vuelto después.

Lo leí hace unos días en un azulejo de un bar de Lebrija:

¡Viva el amor libre!
Toma a mi suegra
y dame a tu mujer:

Y en otro del mismo bar lebrijano llamado "El Mellizo":

Una mujer guapa es un peligro.
Una mujer fea, un peligro y una desgracia.

¡Qué manía le tienen algunos hombres a las mujeres! Nunca la alaban del todo, siempre le sacan algún defecto. Lean esta coplilla:

De las costillas del hombre
hizo Dios a la mujer,
la lengua le salió larga
y el coño le salió bien.

¡Hasta con Dios se meten estos indecentes! Lo que pasa es que el clero que lo representa tiene a veces un lenguaje... que pá qué:

Al pasar el arroyo
dijo el obispo:
-Si me mojo los huevos
me va a ver Cristo.

Quizás por eso haya mucha gente que no quiere monsergas cuando llegue la fatídica hora de la muerte. Y lo testamentan en una copla por seguiriya:

Cuando yo me muera
mira que te encargo
que no vengan ni frailes ni curas
a cantarme tangos.

Está claro que los parroquianos ven lo que ven y no pueden callarse la boca:

Dices que es un gato negro
el que entra por tu ventana,
en mi vida he visto yo
gato negro con sotana.

Y es que el clero no puede dar los ejemplos que da en algunas ocasiones, tal como nos cuenta esta copla de tierras toledanas:

El cura de Navalcán
le dice al de Parrilias:
-Yo soy más padre que tú
por ser padre de familia.

Y existen beatas que siempre van detrás de los curas, que siempre ellos no van a tener la culpa de tanta jodienda:

La beata santurrona
que en el entresuelo habita
tiene, según malas lenguas,
el amante en la buhardilla.
Y dice: -Tanto me encantan
las oraciones divinas
que paso días y noches
entregada al que está arriba.

Si ya lo anotaba "Don Preciso" en esta coplilla:

Beata es la que adoro,
pero no santa,
beata porque a todos
cuantos vé-ata.

¡Menuda santurrona! ¡Zorra es lo que era esta mujer, zorra! Tanto comprometen a los pobres curas que estos, a veces, claudican los pobres costándoles un buen digusto:

Le van a cortar el pito
al cura nuevo de Chilla,
se le está bien empleado
por joder en una silla.

Para que no me pase a mí lo mismo, voy a parar por hoy para quitarme los sudores del susto con una Cruzcampo bien fresquita. ¡A vuestra salud!

DESDE MI TORRE: ¿DÓNDE ESTÁN LOS POLÍTICOS?


La fotografía la tomó hace tres días en la anciana Velá de Santiago y Santa Ana nuestro bloguero José Luis Jiménez. Este chiringuito vergonzoso de camisetas estaba puesto al mismo pie del monumento que Venancio Blanco hiciera a Juan Belmonte, y pegado a la misma caseta municipal, es decir, allí donde los politicastros de turno se ponen ciegos sin pagar un duro. Tan ciegos que no ven ésto que atenta contra la imagen de Triana y, por supuesto, con los sentimientos de nuestra ciudad, que no es otra que Sevilla.

Eso de decir en una camiseta que Triana no es Sevilla es totalmente infamante y no se puede tolerar. Ya estuvo bien con aquel desgraciado tema de "Triana, república independiente". Pero más intolerable es que los políticos no intervengan en cuestiones que tanto daño le hacen a este arrabal singular. Seguro que alguno, para congraciar, se habrá comprado hasta la dichosa camisetita.

Estoy deseando que salga el libro de Ángel Vela Nieto sobre los anales de la Velá para que todos los trianeros de pro, y los nuevos, se den cuenta de que esta fiesta singular tiene casi tanta historia como nuestra iglesia de Santa Ana, y que nadie puede venir a prostituirla como han hecho estas pandas de nuevos jerarcas de papel que viven del cuento.

Creo que los tristes políticos que tenemos en estos tiempos, tan pagados de sí que parecen haber inventado el mundo, cobran para algo. Y, entre otras cosas, para velar por la imagen ciudadana.

En la próxima Velá sacaré licencia para poner mi puesto de camisetas en el mismo Altozano. De seguro que no tendrán desperdicio sus mensajes: "A Triana le sobran los políticos", "No voten al PSOE ni al PP ni a IU, son de la misma partida", "Por una Triana sana, a la mierda los políticos", "Triana se gobierna sola", "Que se vayan estos cuervos", "Triana, ojos de Sevilla"..., y así, más las ideas que me déis los blogueros, cientos de slogans que les toquen en sus fibras, es decir, la cartera de la mamela de un partido (como todos) que cada día se parece más en sus esquemas a los que impuso Franco.

¿Creen que me dejarían ni siquiera una hora en el quiosco?

LIBROS CON SON FLAMENCO: ANTONIO, LA VERDAD DE SU VIDA


El libro biográfico de Antonio que escribe Pedro Fuentes-Guío se publicó 16 años antes que las memorias que nos transcribió Santy Arriazu el año 2006. Aunque va en la misma línea del artista, son dos libros totalmente diferentes. Mientras en las memorias se ve más al Antonio protagonista de la prensa rosa, en éste quizás se analiza más en profundidad al gran artista que fue y que triunfó por todos los escenarios del mundo, independientemente de que también se hable de su vida personal que va paralelamente ligada a su obra.

A través de 15 capítulos se va desgranando cronológicamente toda la vida del bailaor sevillano, su nacencia y crianza, sus primeras actuaciones, su carrera artística en España, la guerra civil, el salto a América, sus triunfos por toda hispanoámerica, sus triundos con Rosario y su separación de ella, sus Bodas de Oro con la danza y todas las vicisitudes que tuvo que pasar para llegar a ser lo que fue.

Un libro ameno, salpicado de anécdotas, sin otra pretensión que acercarnos al artista y al hombre y del que, como casi todos los libros de biografías, cada uno saca su propia conclusión. Lleva un pequeño apartado de fotografías interesantes, aunque en nuestros tiempos suficientemente conocidas.


Edita: Editorial Fundamentos
Ciudad: Madrid, 1990
Páginas: 343
ISBN: 84-245-0570-0
Depósito Legal: M-40.661-1990
Adquisición: Caracas, 15. 28010-MADRID
Teléfono: 91-3199619
Correo electrónico:
fundamentos@editorialfundamentos.es

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: PAISAJE Y AUSENCIA

PAISAJE Y AUSENCIA

Tendida, como un lagarto,
duerme su dulzura entera
arrullando sus fronteras
un cielo de azul cobalto.

Mis ojos, de salto en salto,
se posan sobre su cuerpo
-senos de espiga y de huerto
que me elevan a su altura-.
Y frente a tanta hermosura
parecen mis ojos muertos.

sábado, 24 de julio de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (9)


La manía que tienen muchos hombres en decir que casi todas las mujeres están sobadas, tocadas y probadas. Esta coplilla la recogió Rodríguez Marín en su ya anotado libro "El alma de Andalucía" (1929), en la página 242:

Anda, que estás más tocá
que una guitarriya e siego
o sambomba en Nabidá.

En el mismo libro, en su página 241, nos encontramos con otra muy parecida:

Anda, bete, flamencona,
que no tienes tú la cara
de dormir de noche sola.

Que conste que la "b" de "bete" la pone él y no yo. Casi en los mismo términos se expresa Antonio Alcalá Venceslada en esta copla de su libro "De la solera fina" (1982), página 66:

Anda, vete de mi vera,
que finca de muchos dueños
a ninguno remunera.

¡Pues sí que tienen buena opinión de las mujeres estos hombres! Cuando no es por una cosa es por otra, como anota Francisco Álvarez Curiel, en su libro citado, en la página 163:

Anoche me enamoré
de una muchacha bonita
y esta mañana la vi:
era tuerta la maldita.

Tuerto era él, porque por mucha oscuridad que hubiese algo se ve siempre. Mucho quejarse en las coplas de los curas, pero después todos acuden a ellos para que les arreglen temas importantes como este que nos cuenta la coplilla:

Señor cura, corra usted
que en mi casa tié trabajo:
que se ha caío mi padre
y tiene a mi madre abajo.

¡Qué ingenuidad! Y qué sorpresa se llevarían el cura y los padres. Y otros se confían demasiado de los curas:

Señor cura, me voy fuera,
mi mujer es muy miedosa,
baje usted a dormir con ella
no le pase alguna cosa.

Hay hombres que más que brutos son "grutos" de cerrados que son. Veamos lo que nos cuenta la letra de este cante por zángano de la localidad cordobesa de Puente Genil:

Sobre los llanos, la palma,
sobre la palma, los cielos,
sobre mi caballo, yo,
y sobre yo, mi sombrero.

Mejor explicado imposible. Otro que tendría que ser de lo más ceporro es el protagonista de esta letra, recogida en su libro "Alosno, palabra cantada" por Manuel Garrido Palacios en la página 47:

Soldado no tengas miedo
cuando hagas la instrucción,
apréndete bien los números,
el uno y después el dos.

También en el mismo libro nos anota una coplilla del pueblo onubense del nacimiento de mi padre, Villanueva de los Castillejos, donde yo no sabía que eran tan pobres ni tan brutos:

Soy probe porque he perdío
una chaqueta sin mangas,
sin solapa y sin botones,
con un boquete en la espalda
y un par de nuevos calzones.

¡Vaya, vaya el personal del pueblo de mi progenitor! Siempre existen en casi todas las fiestas los conocidos metepatas, pero jamás había escuchado el término que ha recogido el mismo Garrido Palacios de la tierra de Alosno:

Tan bien que estaba la fiesta
llegó un quebrantajierro,
dijo sus cuatro tonteras
y se fue a la calle luego.
Llenó la tarde de mierda.

Digno de anotar "quebrantajierro" como sinónimo de malage o metepata, igual que en las tierras sevillanas se da mucho el "acabareuniones". En esta coplilla se pregunta uno sobra la palabreja:

Te llaman quebrantajierro,
yo no sé por qué será,
si será porque quebrantas
o porque jierras el par
de los dos pies que te aguantan.

¡Bueno va! El protagonista de esta coplilla que viene parece que aún es más pobre que el del pueblo de mi padre que anotábamos anteriormente, o es su paisano:

Tengo las albarcas rotas
y el pantalón sin culera,
y el bolsillo sin un duro
¡vaya invierno que me espera!

¿Dicen que las mujeres tienen la boquita de piñón? No serán como la que canta la copla de tierras extremeñas:

Tiene mi Tarara
tan pequeña la boca
que en ella cabe
cien panes de tortas,
y cien pepinillos
y cien calabazas,
un cajón de higos
y medio de pasas.

Como para invitar a comer a la criatura. Pues si esa tenía la boca grande, esta mujer de la copla es grande entera, una mujer de una vez:

Toda la vida pensando
en una mujer mediana
y me ha tocao un cangallo
que no me cabe en la cama.

Anotemos "cangallo" en nuestro diccionario como mujer grandota. Hay chiquillos que nacen y se morirán ingénuos, pero que son muy agradecidos:

Un fraile de la Merced
hizo un favor a mi madre;
de aquel favor nací yo,
Dios se lo pague a aquel fraile:

Las coplas, en ciertas ocasiones, no quieren decir lo que nosotros entendemos, ya que algunas llevan doble intencionalidad, o no. Muchas veces los malintecionados somos nosotros. Leamos ésta atentamente, anotada por Rodríguez Valverde en el libro "Poesía y trovos de la Alpujarra" en su página 47:

Comprando huesos y carne
un día a una señora vi,
y al ver los huesos tan grandes
dijo: -¿Los puede partir?
El dueño dice: -¡Antoñito,
deja de hacer eso ahora
y en un momento le partes
los huesos a esta señora!

Pues por hoy ya está bien, que soy yo el que tiene los huesos rotos.

LOS DÍAS "SEÑALAÍTOS": MIGUEL GARCÍA POSADAS

TRIANA EN FIESTAS

Velaíta flamenca de Santa Ana
entre jarcias y luces marineras;
con flores, gallardetes y banderas
la vieja calle Betis se engalana.

La magia de un cantar, salsa gitana,
que brota por conjuro en sus aceras...
bailaoras..., toreros..., buñoleras...,
¡Qué linda y qué bonita está Triana!

En la noche estival, noche andaluza,
la flecha de un cohete el cielo cruza
abriéndose en florón de maravilla:

Un reguero de luz que bebe el río...
Rasguean las guitarras y el gentío
se emborracha de cante y manzanilla.

LIBROS CON SON FLAMENCO: ANTONIO DE TRIANA Y LA DANZA ESPAÑOLA


Lástima que esta edición, que me regaló y dedicó el año 1997 su hija Luisa Triana, esté en inglés, aunque mayor lástima es que yo no sepa este idioma que ya es imprescindible. Por lo tanto, no puedo decir que este libro escrito por Rita Vega de Triana sea parcial o imparcial en su contenido, aunque puede decirse que cuenta con fotografías muy interesantes para los amantes al baile flamenco.

Antonio Triana, Antonio García Matos, sufrió con su familia los mismo problemas que todos los que se tuvieron que exiliar por causa de la guerra civil. Y allí en América, adonde llegaron desde París gracias a la mediación del empresario artístico Salomón Hurok, se dieron cita artistas tan importantes como él, Carmen Amaya o La Argentinita y Pilar López, entre otros, triunfando esos artistas españoles en todos los escenarios donde actuaban. Y allí fue, además, donde debutó, con la edad de 8 años, su hija Luisa.

En el libro, dividido en dos partes con 17 capítulos, y por lo poco que puedo entender, la primera es totalmente biográfica y, la segunda, dedicada a los espectáculos que Antonio montó. Aquellos que tengan la suerte de saber este idioma, seguro que gozarán con este libro que nos descubre a uno de los bailaores más importantes de todos los tiempos. ¿Puede informarme alguno que lo haya leído?


Edita: Harwood Academic Publishers
Ciudad: Luxemburgo, 1995
ISBN: 3718654083

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: CALLE DEL AGUA

CALLE DEL AGUA
Pasé por la calle Agua
y me sonaban tus pasos
sobre la acera empedrada.

Había una luz
amarilla en sus fachadas
y un geranio desangrando
rojos en una ventana.

Yo contigo siempre en Arcos,
y tú, conmigo, lejana.
Seca la fuente del beso
por la Calleja del Agua.