viernes, 31 de diciembre de 2010

BUENOS DÍAS, SEÑORA ALCALDESA: EL ABSENTISMO DE SADECO

(La empresa municipal de saneamientos de Córdoba -SADECO- que hoy funciona bastante bien, logrando que la ciudad esté cuidada y limpia, en el año 2000 llegó a tener cerca de un 10% de absentismo, lo que evidentemente se notaba en la falta de la limpieza de calles, plazas y jardines. De esta guisa se lo hice saber a la alcaldesa, Rosa Aguilar)

Yo me espanto y me horrorizo
de pocas cosas, señora,
pero hay algunas horas
en las que el vello se eriza
y cual si fuera un hechizo,
me horroriza, me horroriza,
mi mente queda indecisa
y yo quedo asustadizo.

Al leer el otro día
de Sadeco el absentismo
me poseyó un cataclismo
que me dejó medio seco
y me llenó de agonía,
SADECOO…, SADECOOO…
me respondía el vil eco
por si no me lo creía.

A un nueve- nueve por ciento
-casi un diez de la plantilla-
o le duele la rodilla,
o sufre el mal de la angina,
o padece agotamiento,
o con los nervios no atina,
o tiene las tosferina,
o es que se trabaja el cuento.

Diez de cada cien no sana
y en su enfermedad se atranca,
en la agonía se estanca
y no acude a su trabajo
por ese mal que le aplana,
o porque es un tío marrajo
y no le sale de abajo,
o es que no le da la gana.

Así espero y desespero
que barran un día mi calle
y que tengan el detalle
de quitarle la basura,
mas si el mal es agorero
y aún sigue la calentura,
primeramente es la cura
del enfermo basurero.

La empresa municipal
debe ser condescendiente
y proteger a su gente
de tanta enfermedad seria,
y por más seguridad
me la llevaría a la feria
o a una suite del Hesperia,
pero nunca a un hospital.

Si se cansan los muchachos
con las máquinas modernas,
mejor que limpien a piernas
como se hacía antiguamente:
con su escoba de penacho,
su carrito maloliente,
su cigarro y su aguardiente
y uniforme mamarracho.

Si el camión no les atrae
no le agriemos la actitud,
lo primero es la salud
y lo demás es matraca
que les deprime y decae,
que la cervicaz ataca
y la voluntad machaca
y del trabajo distrae.

Escobas de palmas nuevas
aliviarán la tristeza
del servicio de limpieza,
y bajará el absentismo
que a tanta cota se eleva
por culpa del mecanismo
que nos trajo el modernismo
y que al enfermo subleva.

Creía de saneamiento
esta modélica empresa
que hoy nos llena de tristeza
por tanta incapacidad
y por tanto enfermamiento.
La empresa municipal
de salud está muy mal
y es mucho su sufrimiento.

Casi mil doscientas horas
se perdieron de trabajo
-y me quedo cabizbajo-
¡tan sólo en el mes de abril!
Tal cifra es abrumadora,
es una guerra civil
sin escoba y sin fusil
y muertes demoledoras.

No se pierda ni un detalle,
señora alcaldesa mía
y deje esta enfermería
limpia con un varapalo,
que nadie su voz acalle.
El que está malo, está malo,
pero aquel que se hace el malo
póngalo en la puta calle.

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