viernes, 22 de octubre de 2010

POR DISTINTOS CAMINOS (30)


En la cal, herida de cuchilladas, se observa la huella de mi vida:
fui casa de labranza y mesonera luego, refugio de bandidos de las cercanas sierras,
hospital de campaña de aquellos días de odio...
Hoy, en Lozáina, sencilla y vieja casa que se muestra al forastero
como ejemplo rural y muestra antropológica. ¡Qué cosas!

Ayer calle de la Villa
y hoy calle de sentimientos
bajo las tejas que cubren
el corazón que va adentro.

Fui rubia de fuertes soles.
Mi portón, puerta del cielo.

Ayer casa de la Villa
y hoy villana de los tiempos.

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