domingo, 18 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: EL LÍO DE LA "MADRUGÁ"


Ya he comentado muchas veces en estas mismas páginas que no soy semanasantero, y de verdad que lo siento siendo sevillano por partida doble: por trianero y sevillano de fe, nacido a cincuenta metros de Santa Ana y a la misma equidistancia de la capilla de la Esperanza. He expresado mis motivos para que esto haya sido así: la demasiada religiosidad de mi padre, que me obligaba a asistir a triduos, quinarios, actos de Cuaresma, misas, rosarios eternos y un largo etcétera que me fue conformando en este estado de apatía hacia estas manifestaciones. Como artista que he sido -ya sólo soy ex de todo-, me encantan los oficios que han hecho grandes a las hermandades: plateros, bordadores, orfebres, tallistas, doradores, vestidores..., pero no toda la parafernalia que acompaña a las procesiones, no ya sólo en la Semana Santa -que sería lo lógico-, sino todos los días del año entre procesiones conmemorativas, viacrucis, traslados, coronaciones...

La "madrugá", que siempre ha sido un espectáculo de fe, también de apasionamiento y de borracheras múltiples -hay que seguir releyendo a Núñez de Herrera-, de siempre ha sido la gran noche de Sevilla en todos sus puntos cardinales, y los sevillanos siempre se han comportado con el señorío que siempre nos ha caracterizado: la fe, la seriedad y la devoción han estado durante siglos muy por encima del espectáculo.

En el 2000 las cosas se torcieron, y unos golfos, poniendo en marcha esa cosa, tan moderna como desagradable, de un juego de rol, la liaron parda. El pasado año volvió a ocurrir, aunque las autoridades salieron pronto a defenderse para aliviarse de sus responsabilidades. En los prolegómenos de esta nueva Semana Santa, el Consejo Superior de Hermandades y Cofradías se ha reunido unas cuantas veces, en jornadas interminables, para estudiar qué solución de le da a la "Madrugá": cambios de itinerarios, de horarios, inclusión de GPs, vallas antivandálicas, cierre de bares... Total, que lo mejor, a quienes les guste, es ver la "Madrugá" por Canal Sur. Es una tontería salir a la calle para que puedas llevarte un sofocón, cuando no un botellazo o un guantazo de estos niñatos.

No recuerdo si se lo leí al maestro Burgos hace un par de días que las hermandades (cofradías) deben poner un numerus clausus para los nazarenos. Lo apoyo en su idea. Pocas procesiones tienen menos de mil nazarenos y, las más famosas, llegan a cerca de tres mil. ¿Comprendéis ahora cómo me agobian estas cosas?

Pues nada, amigos, que antes, en mis tiempos de joven ir a la "Madrugá" era un gozo -lo que es la edad-, y ahora es un martirio para todos, hasta para los jóvenes.


viernes, 16 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: APRENDA A MASTURBARSE EN TORREMOLINOS


Pues nada, todo el mundo a Torremolinos para asistir a los talleres, con la colaboración de la Junta de Andalucía, que allí se han impartido. Tiene obsesión este PSOE andaluz con la cuestión de la masturbación, y siempre con la masturbación femenina, como si las mujeres fueran torpes de manos y no supieran qué hacer con el chichi. Ya recordamos a Bibiana Aído con el tema del mapa clitoriano. O a este Partido le cuece la entrepierna o es que el tema le sale barato y es popular, muy popular. 

Pues nada: todas las mujeres a Torremolinos, que lo paga doña Susana con el dinero de todos los andaluces. Me imagino que, de fondo, para que la pajuela salga excelente, les pondrán la célebre canción de Isabel Pantoja que cantaba con bríos, en sus años mozos, a esta localidad malagueña.  Pues lo dicho: todas las mujeres de peregrinación a estos cursos. Que les aprovechen las lecciones manuales. ¡Ay, Torre, ay Torre, Torremolinos...!

DESDE MI TORRE: ¡NO HAY DERECHO!


Después de tantísimo años de trabajo, y casi siempre mal pagado, los jubilados no tienen para nada y no pueden compararse, ni por asomo, con los de los distintos países de nuestro entorno, que emplean sus últimos años para ocio, para pasarlo un poco bien, para viajar y sentir que el Gobierno les ampara en esta última etapa. En esta España, cuyo último problema de agenda son los sociales, los viejos son unos auténticos estorbos y los culpables de que el país no esté saneado como debiera. No la tienen ellos, los llamados políticos, con unos sueldos de escalofríos, con unas jubilaciones que dan vértigo, con unos desayunos y almuerzos de trabajo (?) dignos de ser denunciados. Y mientras pasa esto: el Congreso de los Diputados/as vacío en casi todos sus escaños, y del Senado ni digamos. ¿Hablamos de la corrupción sistemática de la que viven aparte de sus gigantescos sueldos y prebendas? No se puede hablar de eso: no existe, es un invento de los periodistas, de los ácratas y de los comunistas, gente de mal vivir y trabajadores resabiados. Ellos, los políticos, santos, más que santos, personas -la mayoría sin carrera alguna-, pendientes siempre de la justicia social, de la educación, de la sanidad y, por supuesto, de sus mayores.

¿Y qué se le da como compensación a estos viejos después de toda una vida levantando un país que cogieron derribado, hundido, con miles de muertos fusilados en las tapias de los cementerios y en las carreteras de todos los pueblos y ciudades? Se les dio un dominó para que no se aburrieran los compañeros de charpa, una pensión de auténtica mierda y un futuro miserable, el de sus hijos y nietos, al que ellos mismos tienen que alimentar. ¿Este es el estado de bienestar del que tanto habla el Gobierno? Y si hablas, y chillas, y pataleas, bien puede caerte la Ley Mordaza.

La cosa no marcha bien en estos días. Todas las ciudades y pueblos van a salir a la calle a protestar por esa broma del Gobierno del 0'25. Ese día no hay dominó en la taberna cercana a casa o en el mal llamado Hogar del Pensionista. Ese día, a mí me gustaría que fuese en total silencio, los viejos quieren demostrar a los gobernantes, con una voz silenciosa que llegue hasta esa Europa que nos ha arruinado, que los corruptos de todos los partidos políticos devuelvan el dinero que se han llevado, y a ellos, a los jubilados, los 66.000 millones que han desaparecido de la hucha de sus pensiones. ¿Es que aquí nadie hay responsable? ¿De dónde, señor Rajoy, ahorran estos viejos? ¡No hay derecho!


jueves, 15 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: NO NI NÁ

(Gracias a Mª Carmen García Franconetti)

DESDE MI TORRE: NO TODO VALE


El arzobispo de Santiago de Compostela, Julián Barrio, está que arde por el Pregón del Carnaval de la Ciudad, que pronunció el humorista y dramaturgo de la localidad Carlos Santiago, quien, al parecer, se propasó en sus definiciones sobre el propio santo y la virgen María, salpicando hasta a la zaragozana de El Pilar. No quiero nombrar aquí las diversas y bordes alusiones que hizo a estas imágenes, veneradas por muchos creyentes.

Creo que en esta España que estamos soportando hay mucho odio al contrario, mucha vendetta y mucha mala leche con los que no opinan como nosotros. Falta el respeto en todo. Y, desgraciadamente, no todo vale. Se puede decir, y yo lo digo, que Santiago Apóstol, que convoca a tantas miles de personas en cada año compostelano, y fuera de él, más que un santo universal se parece a una figura fallera. Pero creo que no le falto el respeto por opinar de esta forma. Estimo que la Iglesia -como con la virgen del Rocío en la almonteña Huelva- tiene un filón de oro con estas creencias seculares. Pero de ahí a faltar al respeto de los que creen en esas cosas, va un abismo. Carlos Santiago será, no lo dudo, un buen dramaturgo, un escritor con más o menos reconocimiento, pero no puede hacer del humor un hacha de guerra. No todo vale ni en los temas eclesiales, ni en los políticos, ni por supuesto en el de nuestras relaciones con los demás.

La Iglesia, en nuestra educación, y más para los que ya somos muy mayores, se pasó más de diez pueblos, y aún se sigue pasando con ese tema que me preocupa tanto: que no pague el IBI, que se inmatricule lo que no le pertenece, que no tenga que dar cuenta a Hacienda por sus miles de negocios, que aún tengan colegios compartidos donde los ricos entran por una puerta y los pobres por otra. La Iglesia ha hecho mucho daño, y sigue haciéndolo. Lo que pasa es que ahora todos tenemos la libertad para criticarla, para decirle lo que pensamos de esas décadas oscurantistas, para denunciar los abusos sexuales que muchos críos padecimos en sus manos...., pero también es verdad que ha hecho mucho bueno, aunque bastante menos de lo que siempre se ha esperado de ella.

Pero, de ahí a fabricar un humor zafio, borde y sin gracia alguna, va un abismo. Una cosa es la libertad de expresión, con la que siempre estoy de acuerdo, y otra, muy diferente, con querer insultar en un Pregón de Carnaval a cuantos, a pesar de los pesares, aún creen en estas cosas.

Bueno, ya ha terminado el Carnaval del pueblo. Ahora toca tiempo de Cuaresma. Lo que sí parece un sarcasmo es que la Iglesia nos recomiende, tal como está el telar, ayuno y abstinencia. El ayuno es casi obligatorio en muchos miles de hogares de nuestro país, y la abstinencia los viejos la tenemos por norma, porque si no tenemos para comer cómo vamos a poder invertir en "Viagra". Y es que es muy difícil, por una parte y por otra, cuadrar lo que no cuadra.

miércoles, 14 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: ¡VAYA PALO PARA LAS ONGs!


Muchas veces me he preguntado por la existencia de estas organizaciones llamadas no gubernamentales, que cubren con cuotas internacionales aquellos huecos, muchos, que deben subsanar y cubrir los propios gobiernos de cada país. Nunca me he fiado de ellas. Y son tantas... ¿Quién vigila al vigilante? ¿Qué policía controla a su propio compañero ladrón?

La voz ha saltado por unos casos de prostitución de algunos miembros de la entidad tras el terremoto de Haití. En cualquier otra ocasión, pueden que vayan parejas, porque algunos metan la mano donde no deben, donde las personas solidarias se entregan por una causa para verse, como en este caso, totalmente engañados.

Jamás, y no es por mezquindad -porque mi dinero lo empleo en otras cosas-, he dado un solo céntimo a estas sociedades caritativas (?) a las que nadie controlaba. Ni lo he dado ni lo voy a dar nunca. Ni un céntimo en el día llamado de la "banderita", ni para el Domund, ni para Cáritas, ni para el día del Cáncer, ni para Amnistía Internacional, ni para Greenpeace, ni para Unicef, ni para Oxman, ni para nada...

Cuando crecen las ONGs como hongos es que hay muchos intereses detrás de cada sigla. Esta organización internacional, Oxman, le ha dado un palo de los gordos a todas las ONGs, y es que en todos los pucheros pueden cocerse habas, y hay gente de buena voluntad y cabrones con los cuernos muy afilados en las finanzas y en el aprovechamiento del prójimo. 

Todas estas cuestiones son políticas. Los gobernantes son los que deben solucionar todos estos temas graves que asolan al mundo. Si no saben solucionarlos, que se vayan. Antes, La Cruz roja era un ejemplo para los pobres, y así lo decidió su creadora, la reina Victoria Eugenia. Hoy, desgraciadamente, son hospitales de lujo que sólo pueden permitírselo los muy ricos. ¿Y me piden para La Cruz Roja en la Fiesta de la Banderita? Los políticos iluminan de rosa sus fuentes públicas y convocan actos de parafernalia y músicas en el día del cáncer de mama. Mi mujer murió de un cáncer de este tipo por un descuido médico en la radioterapia y aún sigo esperando la respuesta. ¿Donde el SAS y dónde las ONGs? Y así, así, así, miles de ONGs se forran con nuestro dinero caritativo. Ni un céntimo, ni uno.

Los gobiernos son los responsables de que todo lo que está pasando pase. Pagamos nuestros impuestos, muchos, para que todo deba funcionar bien. Pero nada funciona. Y, encima, el llanto de las ONGs, de la Iglesia, de Cáritas, del moño de mi hermana, la de Huelva...

¿Por qué los obispos no viven un poquito peor,  abandonan sus grandes palacios y sus muchas prebendas y se dedican de verdad a la caridad? Pues porque, para ellos, es imposible: son Príncipes de la Iglesia. Para salvar a los pobres, sólo están los pobres. ¿Eso es caridad?

Oxman se ha dado un palo muy grande a sí misma y se lo ha dado a los muchos vividores a costa de la pobreza de los demás. Espero que aprendamos de este ejemplo de sinvergonzonería y la Iglesia cumpla con lo que debe, así como el Gobierno y el Estado, porque nuestros gobernantes están más parados en sus gestiones que un reloj de caramelo.


DESDE MI TORRE: ERE QUE ERRE


¡Qué a gusto se ríe uno cuando un trío convenido sabe cómo mofarse de Andalucía sin que apenas se note! Eso es lo que creen estos personajes que se ríen, y no sé si mofan, retratándose, además, delante del monumento al llamado padre de la Patria Andaluza, a pesar de que yo no crea mucho en las paternidades. Dos de ellos: Chaves y Griñán se han zafado de su estancia en la cárcel, aunque ni el juicio siquiera se haya iniciado como tal; pero, de todas formas, y todos sabemos como actúa la política en estos casos, es un juicio que terminará en nada. Nadie de ningún partido va a servir como carnaza. Entre todos se amparan porque todos tienen mucho que callar. El PSOE -mejor dicho: Susana Díaz- ha trabajado de gordo para que esto no suceda, para que respondan de sus desmanes sus íntimos amigos que la alzaron a un puesto. que, al menos yo, no puedo comprender. ¡Faltaría más! La Presidenta, nombrada a dedo por este último, por Griñán, se encuentra feliz, aunque la comunidad que preside sea la primera del índice de paro, de la desasistencia social, de una infame Seguridad Social, de una escolaridad en precario donde los alumnos se fríen en verano y se congelan en invierno, en la que continúan los desahucios de los más desheredados, en la que habita la miseria a lo largo y ancho de más de sus 87.000 kilómetros cuadrados.

El caso de los ERE,s va a terminar como todos los casos de corrupción en España: en nada, absolutamente en nada. Como la Gurtel, Lezo, Púnica. Los mangantes siempre se cambian las cartas para ampararse entre ellos. La Casa Real sacará a Urdangarín del atolladero. ¿No? Y es un caso más. Llegará Marzo, finalizará Marzo, y Abril se irá con más pena que gloria. Pero Urdargarín quedará más libre que un lince en Doñana. Aquí todo es cuestión de tiempo, dejar pasar el tiempo hasta que nos llegue el olvido.

Lo hacen todos: el PP, el PSOE, la segunda marca del PP que es C's, el PNV... Todos. De vergüenza, como decía el código de las malas costumbres: la precisa, la justita.

Susana Díaz, en vez de poner en blanco la verdad, nos dice, con una desvergüenza a la que apoya su falta de Cultura, que "El daño a Chaves y Griñán en el caso ERE no tiene nombre". Ni usted, paisana mía, ni Chaves ni Griñán. Ustedes no tienen vergüenza alguna si nos quieren responsabilizar al pueblo andaluz de todos sus fracasos y corrupciones.

martes, 13 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: ¡VIVA LA RADIO!


Nací y crecí con la radio y sigo viviendo con la radio. No hay medio de comunicación que haya llenado más tiempo de mi vida. Todos los días me trae la inmediatez con noticias felices, o no tantas, pero, eso sí, con la información pronta y, según la emisora, veraz.

Mi abuelo, en tiempos difíciles en los que apenas casi nadie podía tener la suerte de poseer un receptor, tenía siempre encendido en su habitación de el corral un aparato gigantesco, a los que llamaban de válvulas, al que las manos hábiles de mi tía Concha lo había vestido con una fundita de cretona llamativa. Era mi abuelo, a pesar de haber sido gitano, jornalero y guardia de asalto, un hombre culto y que estaba al día, como solemos decir en estos tiempos. Ya no me cabe duda de que fue a causa de la radio, de la que no se despegaba en todo el día desde el amanecer. De su mano, de su inseparable radio, también aprendí mucho de lo que sé. Aunque este medio nació en España de manera comercial unos 25 años antes de que yo naciera, creo que he bebido de sus mejores años.

No voy a dar nombres en esta página de tantos y tantos hombres y mujeres como me han enganchado a lo largo de mi vida, ni de aquellos programas que recuerdo vivamente desde mi infancia hasta hoy mismo en el cuarto donde escribo con la radio de fondo. Les recomiendo a todos la lectura amorosa de un libro excepcional de Lorenzo Díaz: "La radio en España. 1923-1993", publicado por Alianza Editorial.

Me levanto y voy al cuarto de baño -como creo que hacen todos los españoles-, y allí está esperándome un pequeño transistor para que le dé al "on" y empiece a informarme. Camino a la cocina a ponerme un café, y otro receptor me espera para seguir la información. Voy a mi biblioteca y, antes que el ordenador pueda actualizar mis correos y mensajes, ya está la voz del locutor de turno ampliando lo escuchado. Soy hombre de radio y un cateto de la tele, de la que sólo veo sus informativos y algún que otro partido de mi Betis. Me duermo con un libro en la mano y con la radio de fondo. ¡Cosas!

Trabajé en la radio, con un programa diario dedicado al Flamenco, durante seis años: cuatro en la COPE y dos en Radio Nacional de España, y fui miembro habitual de las célebres Tertulias Flamencas de Radio Sevilla. Pero, aunque fui un comunicador, me he sentido siempre más feliz como oyente. Soy mucho de la SER, quizás porque creo que es muy sincera, muy clara, y porque se mojan en muchas ocasiones, aunque todos sabemos que tanto emisoras como los medios periodísticos obedecen a la voz de su amo: a las grandes empresas que los manejan.

La radio a primera hora de la mañana es mi resurrección diaria, me anima la vida al mediodía, me acompaña la tarde, me duerme feliz por la noche... ¿Qué más pedirle a tan fiel compañera?

Hoy es su "Día Mundial" -porque en este mundo hay días para todo, menos para acabar con la injusticia social, las masacres étnicas, la pobreza y la corrupción-. ¡Felicidades!

Pues de todo esto te habla la radio, aunque con las reservas de la mordaza que le imponen los dueños. A pesar de todo, y por toda la felicidad que me ha dado siempre: ¡Viva la radio y vivan todos los que la hacen posible, cada uno, como no puede ser de otra manera, con sus puntos de vista e ideologías políticas. ¡Viva la radio en el día que le dedica todo el mundo!


DESDE MI TORRE: SIEMPRE ES MARTES Y TRECE EN ESPAÑA


Ayer fue lunes, y 12 en el calendario. Hoy sí, hoy sí es martes y 13, ese día al que casi todo el país le tiene cierto yuyu por muchas connotaciones de mala suerte que vienen de tiempos inmemoriales. Siento decir que, aunque creyente, soy muy supersticioso. Tal vez por las cosas básicas que aprendí desde nacencia: la caída de la sal, el pasar por debajo de una escalera, el dar vueltas a un paraguas, cruzarse con un gato negro, dejar abiertas las hojas de unas tijeras, salir con el pie izquierdo de la casa, echar el vino con la mano izquierda, dejar un sombrero sobre lo alto de la cama, cruzarse con un bizco... Otros, abrazándose a la Historia nos remontan a tiempos más lejanos, y nos hablan de la Biblia, de la caída del Imperio Romano en Constantinopla, del Tarot -cuya carta 13 significa la muerte-, de la Última Cena de Jesucristo -también 13 con sus 12 apóstoles-, de los malignos espíritus del Apocalipsis que, en su capítulo 13, nos anuncia la llegada del anticristo...

Muchos países del mundo, casi todos de América Latina, junto con el nuestro, Grecia, Cuba, Argentina, México, Colombia y varios más, consideran el martes 13 como un día de auténtica mala suerte. Yo me quedo con lo más casero, aunque no olvido estas advertencias internacionales.. En martes, dice nuestro refranero, ni te cases ni te embarques, ni de tu casa te apartes. Yo, por si acaso, me casé un día 12.

Pero me han pasado cosas en un martes día 13, como el que contado algunas veces en estas mismas páginas, entre ellas las de noviembre del 2012. Sé que para muchos seré un auténtico analfabeto, y quizás lleven mucha razón, toda la razón. Pero deberán permitirme que yo tenga las mías. Recuerdo que en mi estudio, aprovechando el tiempo de desayuno, mis compañeros me dejaban las tijeras abiertas sobre la mesa de trabajo. Cuando las veía, e iba a cerrarlas, las habían pegado los cabrones con "Lostite", para lo que, mientras estaba indignado, me obligaban a utilizar un formón o algo parecido para deshacer esa broma que para nada me gustaba. Después todos se reían, yo también, por ser tan supersticioso.

A mí jamás me ha gustado un trece y martes, aparte de las posibles razones de la historia y de las propias que me inculcó mi familia. Pero, hoy, analizando el tema, es que en España estamos en un martes 13 permanente: tenemos mal bajío, un gafe del 100%, unos gatos negros de barones/as que se cruzan por nuestros caminos no para auparnos, sino para dejarnos caer otra vez. ¡Gobierno gafe! Me meten la varilla de un paraguas en el ojo para que no vea el 0'25 que me han subido como pensionista; me hacen pasar debajo de una escalera para que el obrero que está trabajando en ella me tire, inocentemente, la placa de un alfeizar de la ventana o un cubo de pintura. ¡Un viejo menos, una pensión menos!; me echan el vino de pitarra del Gobierno para abrir en su mano izquierda el anillo de la cicuta. ¡Un viejo menos, una pensión menos!...

Pero al Gobierno le ha caído, durante todo el año, el calendario del martes y trece perpetuo: todo se le vuelve en contra, se le mete la varilla del paraguas en el ojo, se le avalanza el gato negro, se le cae la sal al suelo -aunque nunca ha tenido gracia alguna-, las tijeras les cortan las alas del poder omnívoro, los motores del barco se apagan y el barco se hunde, como no podía ser de otra manera.

Entre la Gurtel, la Lezo, La Púnica, y muchas más que desconocemos. Entre el propio Rajoy, la Cospedal, la Cifuentes, el Granados, el González, el Correas, el Bárcenas,  la Esperanza Aguirrre,  y aquellos de cuantos no sabemos lo suficiente, el propio PP se ha metido en el día negro del martes 13 para todo lo que le queda. Ese día al que le llamamos nefasto la mayoría de los españoles por nimiedades como las de mi infancia, heredadas de familia, le ha caído a ellos. La superstición es una mentira que algunos mentecatos como yo se han creído. La del Gobierno es evidente. ¡Siempre es martes y trece en nuestra triste y pobre España!

lunes, 12 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: SI LO SÉ, PONGO UNA MERCERÍA


Ignoro a quién se le ocurrió la idea  de crear estos lazos solidarios que se ven por todo el mundo y que utilizan todas las causas y todos los colectivos, sin duda alguna con dudoso acierto. Los hay de todos los colores y para significarse con todos los problemas y, aunque yo no los use -siendo solidario con casi todas las propuestas- respeto y estoy muy de acuerdo con quienes los lucen en sus solapas. Los lazos se han hecho viral -como se dice ahora- y es muy difícil dar una vuelta por cualquier ciudad sin ver a señores/as con esta propuesta reivindicativa que se ha puesto de auténtica moda.

Quienes inventaron las banderas y estos lazos montaron una industria ganadora. Si yo lo sé -tonto que soy para los negocios- me hubiese puesto una mercería. Lo que no estarán ganando ahora los plagiadores del lazo amarillo que se sacaron de la manga los independentistas catalanes, y los creadores de la bandera de la nueva Tabarnia, y los que diseñaron la llamada Estelada. ¡No ni ná!

Creo que los cofrades de mi ciudad fueron los primeros creadores de este uso. Recuerdo que, aún siendo muy pequeño de edad, cuando iba con mis padres el Domingo de Ramos a visitar capillas e iglesias para ver los "pasos", salías banderilleado, literalmente, con los lazos de la Estrella, de la Esperanza, de la O, del Cachorro, de san Gonzalo... La costumbre ya es vieja, aunque ahora todos se han apropiado de esta idea feliz (?) para machacarnos cada día con un lazo distinto.

Me signifiqué inocentemente una sola vez en mi vida. Y fue cuando Andalucía consiguió su autonomía, que para poco ha servido, o para nada. Con mucho orgullo, coloqué una pegatina pequeñita de la bandera blanca y verde tras el maletero del recién 4-L que acababa de comprar. Había venido a Córdoba a dar una conferencia, acompañado por "El Arenero", "El Teta" y "El Zapatero". Fueron unos falangistas, vestidos de falangistas, a los que casi dimos alcance. Menos más que no lo hicimos. Como siempre, como ahora, las dos españas que nos vaticinaba el gran Antonio Machado. Llovía a mares. Cuando de noche queríamos volver para Sevilla después de la cena, me habían destrozado el coche, me habían arrancado los limpiaparabrisas y me lo habían arañado entero. Jugándonos la vida regresamos a Sevilla como pudimos. Desde entonces, ni una pegatina y ningún símbolo de nada. La solidaridad se ejerce sin distintivos, sin rosarios colgados en el retrovisor delantero, sin medallas colgadas de la Virgen del Rocío, sin banderitas ni símbolos ... Y es que hay mucha mala leche.

Después de tantos colores para estos lazos que indican solidarizarse en la lucha contra el Sida, contra las discapacidades, contra los muchos cánceres que nos invaden, contra la violencia doméstica, contra la hipertensión, la diabetes, el cáncer de mama, los suicidios..., después de tantos lazos, desgraciadamente, siguen existiendo todos los problemas a los que se trata de eliminar, por la corriente moderna, con estos lazos que tanto gustan a algunos.

Ahora UGT se ha sacado de la manga el lazo marrón para explicar a España entera que es una auténtica mierda la subida a los pensionistas: el 0'25. ¿En vez de ponernos el lazo de color  tan escatológico, no sería mejor que saliésemos todos los pensionistas de España a la calle, en un absoluto silencio, sin lazos ni banderas de clase alguna, demostrando nuestra dignidad y dándole un guantazo sin manos al Gobierno? El primer guantazo para Zapatero -que fue quien congeló las pensiones-, los demás, pero sin lazos ni banderas, por favor, a Aznar, a Rajoy, a la andaluza Fátima Báñez, y a cuantos han esquilmado, robando a manos llenas, esa hucha que todos los trabajadores de este país llenamos con muchos sudores.

No me gustan los lazos: que es también el eterno símbolo de la horca. No me hacen gracia. Me repugnan. Jamás lo luciría en la solapa de mi traje. Solidario, siempre. Pero la solidaridad no se demuestra con un lazo, con una expresión externa. Que no se entere jamás tu mano izquierda de lo que hace la derecha. La solidaridad es ser solidario con aquel que lo necesita. Y lo siento: un lazo no cubre las necesidades, labor que en primera instancia debe cumplir el Gobierno en todos los casos sin apoyarse con cintas y colores en la sociedad civil.


domingo, 11 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: UNA CONCEJALA FIEL A SU CARGO


Este es un cuerpo y no el que te deja la gripe en este año de pandemia: el cuerpo de la concejala de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Cádiz, de Ferias y Festejos y de Transparecencia, la guapa María Romay, que hasta el nombre lo tiene sencillo y bonito. Al menos, y no como otros políticos, hace honor sublime a sus cargos. No hay que dudar de su transparencia -muy apetecida en estos tiempos en las que todos/as se desnudan por hache o por be-; ni de que tenga el cargo de Participación Ciudadana. ¡La bendita participación de hermosa vista que le ha dado a todos los gaditanos, y hasta al personal foráneo, que el mismo Jordi Évole, presente en el Carnaval, quiso retratarse con ella! Y ya no digamos nada de ser la responsable de Ferias y Festejos. ¡Qué mejor celebración de la libertad en la tierra de ídem, ofreciendo a sus paisanos, y a todo el mundo, ese disfraz, sin disfraz, con el que Dios quiso que viniésemos al mundo! ¡Un diez, María! Transparencia total tan sólo con el hermoso añadido de una breve mantilla goyesca de madroñera, aunque noto que en la del sótano a lo mejor debes echarte yogur natural como dice Chenoa que hace para recuperar la flora. A ese escudo triangular, como el del Betis, le hace falta mejor corona. A mí edad, tu gesto se agradece, y más siendo mujer política, María, porque es que estamos a cargo de los políticos más tristes de la historia de España después de Felipe II y de Franco, y de sus herederos de ideas. Se ríen menos que un autónomo cuando llega la hora de la declaración de Hacienda, capaz de quitarte hasta el hipo. Aunque el hipo no los has quitado tú a todos, concejala. ¡Vivan tus poderes, tu valentía, tu gracia y tu arte! ¡Viva Cádiz! ¡Qué mejor disfraz que el tuyo convirtiéndote por un día en la diosa de Gades, tierra en la que las mujeres se hacían tirabuzones con las bombas que tiraban los gabachos fanfarrones y ahora rinden a cualquiera a sus pies con una transparencia que ya quisiéramos nosotros para tantos casos de corrupción como permite el gobierno de España a sus acólitos!


DESDE MI TORRE: POR UNAS PENSIONES DIGNAS

(Gracias por el envío a Mª Carmen Gª Franconetti)

DESDE MI TORRE: TODO POR LA FOTO


Antes se hacía "Todo por la Patria" -como reza en las fachadas de los cuarteles de la Benemérita-. Ahora es igual, pero nuestros políticos lo hacen "Todo por la Foto". En esta ocasión, hasta con vídeo incluido. Creo que todavía no han comenzado las maniobras para una nueva campaña electoral, pero lo parece. Después de viajar a tantos sitios para nada, Juanma Moreno programó un día en una finca jiennense de Jabalquinto para recoger aceitunas y demostrar que un político puede hacer de todo. Hasta el ridículo, como en este caso. No fue una jornada intensiva, sólo unas poses para la ocasión. Entre la llegada y el recibimiento con el clásico desayuno molinero, la visita a la almazara, las conversaciones sobre qué es una aceituna y cual su proceso hasta que llega a convertirse en aceite, al eterno aspirante a ser presidente de los andaluces le dio el tiempo justo para echar en la espuerta un kilo cortito de aceitunas ya vareadas, pegarle unas collejas a los ramones más cercanos, reír ante las cámaras muchas veces con su equipación de botines, vaqueros y cazadora, y a degustar un almuercito sencillo, de esos que tan bien sientan en la sierra, acompañado de unas cañas. Curso productivo, y difícil, el que hizo Juanma Moreno, y en una sola mañana. ¡País!


sábado, 10 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: VER, OÍR Y CALLAR, SO PENA DE...



Para nada me gustan las bromas sobre los símbolos religiosos, entre otras cosas por el respeto que debemos tener a las distintas creencias y a las personas que, voluntariamente, o no, las profesan. Y porque las religiones han sido, en nombre de unas ideas, las que más crímenes han cometido a lo largo de la historia del mundo. Todo por fanatismo. Hasta ahí creo que está bien claro. Caso distinto es que a todos nos esposen las palabras, nos sellen los labios y nos lleven hasta un juez por el simple derecho de manifestar nuestra opinión: bien por la expresión oral, la escrita o la que ofrecen el desarrollo de las diversas artes. 

España, aunque lo especifique nuestra Constitución en su capítulo I, artículo 16, jamás ha sido aconfesional, ya que en su apartado 3 se nos dice textualmente: "Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones". Ya me dirán los "padres de esta Constitución del 78", muy necesaria de reformar en casi todos sus capítulos, por qué se deja abierta esa amplia cooperación con la Iglesia Católica -aparte de la sangrante quita del IBI y de las vergonzosas inmatriculaciones-, que es la que ha hecho más daño a este país: sacerdotes, obispos, arzobispos y cardenales amparando a Franco bajo palio y levantando, sin pudor el brazo, al estilo fascista, mientras entonaban el "Cara al sol", amén de un largo proceso de pederastia que se ha intentado ocultar y tapar, que aún se intenta soterrar como sea, y que ha marcado a tantísimos niños para toda la vida.

España ni es laica ni aconfesional. España, aunque la mayoría no vaya a los actos religiosos, ni aguante los sermones soporíferos del oficiante de turno,  sólo nada en las mareas del catolicismo. Se puede ser creyente, y cristiano y apostólico y romano (?), pero de la fe a las nuevas cruzadas de estos tiempos va un trecho largo. En nuestro país, y muy concretamente en Andalucía, y muy principalmente en mi tierra sevillana, la religión se mantiene por ese sarpullido perenne de las hermandades y cofradías, que, además de las muchísimas que ya existen, cada año afloran por  los diversos barrios de la diáspora como hongos en otoño soleado. Nada en contra de esas manifestaciones, no sé si de fervor auténtico o de locura colectiva.

Ya lleva muchos años de ruidos el tema del enterramiento de Queipo de Llano y su esposa Genoveva en la basílica de la Macarena de Sevilla. Pero para nada vale el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, y nada hace para ello la propia hermandad, el Ayuntamiento y hasta la Junta de Andalucía -que es quien debe obligar su cumplimiento-. Todos vacilan y marean la perdiz en su ejecución inmediata. Me importa un bledo que Gonzalo Queipo de Llano y su mujer estén enterrados allí con todos los honores franquistas o en el cementerio de San Fernando o en las tierras de sus antiguas posesiones de Gambogaz. Lo mismo que me da exactamente igual que Franco siga enterrado en "su" Valle de los Caídos o donde la familia quiera. Pero hay leyes, y hay que cumplirlas. Nuestros políticos pasan,, y pasan, y pasan, aunque nunca pasarían de protestar si un mes no hay para pagarles las nóminas. ¡Faltaría más!


Va a ser más difícil sacar a Queipo de la Macarena y a Franco de su Valle que arreglar de una vez por todas el tema de las pensiones y de la fallida Ley de Dependencia, más otras miles de goteras que se están colando -como la Ley Mordaza- por los tejados de la libertad de expresión que también se recoge en la Constitución.

Toda esta larga introducción, muy necesaria a veces, viene a cuento de la multa que le ha caído a un joven jornalero de Jaén de 24 años por haber subido a Instagram un montaje en Photoshop en la que ha puesto su cara a la del Cristo El Despojado de la hermandad de la Amargura de Jaén, en la que el chaval ha querido perpetuarse con su piercings en la nariz. En contra de la opinión de juristas, intelectuales, medios de comunicación, redes sociales, y personas de toda condición con seso sin revancha -materia que se recoge en el artículo 20, capítulo1, en los apartados a,b,c, y d.-, pues multa de 480 euros -diez peonadas de aceitunas como él dice-, y menos mal, porque el Ministerio Fiscal le solicitaba 2.160 euros o 180 días de prisión en caso de impago. 

¿De verdad que estamos en una Democracia? A mí, ciertamente, me parece que de nuevo ha vuelto el franquismo. Ya lo dijo él, el que se hacía llamar "Generalísimo": "Todo está atado, y bien atado". Y con los gobernantes que tenemos, más la sucursal de Ciudadanos, bien atado que está. Jamás, ni cuando la revolución del 68 que nos despertó a todos los chavales de España, he podido contemplar más represión, más miedo a poder significarnos. El miedo volvió a nuestros cuerpos con este gallego compostelano que siempre nos amenaza y no nos da nunca un respiro para la alegría: ni para los jóvenes, ni para los viejos, ni para los autónomos, ni para los contratados con sueldos miserables, ni para nadie. Esto -y no puede llamarse de otra cosa, es una nueva dictadura, o dictablanda, como nos hicieron creer con la de Primo de Rivera.

¿Cuántas denuncias teníamos que haber puesto a la Iglesia muchos cristianos por todos sus desmanes? ¿Cuántas hubiesen caído a las papeleras del olvido? ¡Todas! La Virgen del Pilar, que mide tan sólo 33 centímetros, es Capitana General del Ejército desde 1908; La Almudena, La Macarena luciendo el fajín de general de un fascista que asesinó a gusto, otras que son Alcaldesas Perpétuas de tal o cual población,  las de... Léanse el estudio que sobre estos otorgamientos escribió Demetrio E. Brissset Martín, catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Málaga. Léanlo, por favor. Y después quieren que creamos en esa Iglesia que, con su permisividad y omnipotencia, no ha salido a dar la cara por este chaval jiennense que sólo ha puesto su rostro sobre la imagen de un Cristo, en el que, a lo mejor, hasta cree. Han sido muchos los artistas, y famosos comunicadores de radio y de televisión que hicieron lo mismo que este chaval, pero sus nombres pesaban más que la imposible ofensa a un símbolo religioso.

Comencé diciendo que no me gustan estas bromas -que no las considero ofensas-, entre otras cosas porque soy creyente y me considero cristiano (no capillita, ni apostólico, ni romano), pero entiendo, como así lo han entendido varios jueces y escritores de alto prestigio, que este juez se ha pasado seis pueblos con la sentencia. ¡Qué ridículo más grande. No el del chaval con su fotomontaje desgraciado, sino con el muy injusto criterio del juez en un país que creíamos en Democracia!

viernes, 9 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: ¿PUEDE DECIRNOS CÓMO PODEMOS AHORRAR, SEÑOR RAJOY?


Si se desahucian a miles y miles de familias en el país que usted gobierna por no poder pagar ni siquiera los alquileres; si hay cientos de ellas que sólo hacen una comida al día en esa España moderna de la recuperación que usted defiende; si la raquítica y vergonzosa pensión que usted le ha dejado a los abuelos casi no dan para paliar el hambre tremenda de sus hijos y nietos y no para disfrutar al final de la vida laboral, como hacen los alemanes que crecen como hongos en nuestras costas; si, aunque usted no lo sepa, o no quiera saberlo, muchísimos españoles se alimentan de bocatas de mortadela o chopped porque no tienen para otra cosa, y con un euro comen tres... ¿Cómo se atreve usted públicamente en los círculos de élite a pedirnos a los españoles que ahorremos para complementar nuestras pensiones, ayudar a la educación de nuestros hijos o aguantar cualquier revés que la vida nos puede traer?

Me llevé cotizando desde 1966 al año 2009. ¿Sabe usted contar? Ya creía que tenía mi plan de pensiones asegurado con la cantidad de dinero que ingresé por el IRPF años y años, que usted, su Gobierno, me sigue aplicando todavía, en contra de la opinión de la Comunidad Económica Europea, aunque tan malo es san Pablo como san Pedro. No se atreven a confesar que han dejado el arca de las pensiones, la célebre "hucha", totalmente esquilmada. Es decir -señor Presidente de quienes lo hayan votado-: nos han robado por la cara. Los bandoleros de Sierra Morena lo hacían mejor que usted y los suyos, ya que normalmente robaban a los ricos para distribuir parte del botín a las pobres. Usted, y el Gobierno que preside, hace al contrario: a golpes y más golpes de decretos  roban a los pobres para que los ricos vivan mejor y crezcan, como las malas hierbas, por todas las tierras de esta España que da pena y dolor, mucho dolor. Rescate a los bancos, sí; rescate a los pobres y a esa clase media que está desapareciendo, no. Que ahorren. ¿Pero de dónde si es que no se puede llegar a final de mes? 

Al utrerano Diego Corriente le llamaba el pueblo "El bandido generoso", adjetivación que también se decía de "El Pernales". Lo cantaba la copla popular:

Diego Corriente,
el ladrón de Andalucía,
el que a los ricos robaba
y a los pobres socorría.

Usted no, señor Rajoy. Usted, en una operación muy programada de los banqueros, salvó a la banca, no a quienes habían confiado sus depósitos en estas nefastas instituciones, arruinando a miles de inversores: Bankia, las Cajas de Ahorros -totalmente desaparecidas en manos de las autonomías-, el Popular...

Venga, hombre, menos palique y más actuaciones a favor de los españoles que estamos bajo su amparo o bajo su guillotina diaria. ¡Qué ganas tenemos los desfavorecidos de que se vaya del banco azul de ese Congreso que no vale para nada! Y más que nada por darle una pensión de mierda, a usted y a cuantos lo componen, nos expliquen cómo ahorrar en nuestras circunstancias, y verlos comer un bocata de chopped o mortadela. Y que después nos cuenten la experiencia.

jueves, 8 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: A PASIÓN VEGA, PORQUE SE LO DEBÍA


Son cosillas que uno escribe en cualquier servilleta o en la cuartilla más próxima y, después, las abandona en un cajón. Con el paso de los años, como un arqueólogo de papeles, uno se adentra en esas catacumbas olvidadas y, a veces, encuentra algo, con alguna fecha que tú ya creías olvidada, y que te gusta nada, o poco, o mucho.

Andando por estos sarcófagos de mis viejos papeles, me encuentro con un soneto rápido, sin pretensión literaria alguna, que le dediqué a esta guapa y genial artista madrileña-malagueña-gaditana allá por el año 2004, aunque no lo fiché -seguro que por vergüenza- hasta 2007. Una vez firmó todos sus discos en la empresa de la que yo era su Jefe de Artística y, después de un bache transitorio que pasé por una enfermedad, volví a mi actividad, y lo primero que me encontré en la agenda de trabajo fue este montaje del llamado "stand de firmas", que siempre personificábamos. Me incorporé con más vitalidad que nunca a ese trabajo que siempre ha sido mi devoción, cogí a mi equipo y le diseñamos un stand, en un plis-plas, del que se quedó maravillada, dándonos las gracias a todos. A las pocas semanas, caminaba yo en el AVE con parte de mi equipo para revisar una tienda que tenemos en Ciudad Real, y estaba sentada a nuestro lado, nos sonrió afablemente y, a pesar de la hora temprana del trayecto, nos recordó con inmenso cariño y seguía eternamente agradecida.

Quizás fue ese gesto el que me inspiró este soneto sin ambiciones, que ella, evidentemente, desconoce. Como se lo debía, catorce años después lo hago público, dedicándoselo a su sencillez, a su humildad, y a su grandiosa voz. Jamás se me olvidará en un programa de televisión -cuyo nombre no recuerdo- cuando coincidió con Serrat, que no se conocían, e hicieron a dúo el tema "Lucía". Fue inolvidable.

Para para ti, Ana María Alías, genial artista a la que alguien, tan artista como tú, supo, con notable acierto, rebautizarte como Pasión Vega:

Eres la vega verde de esperanza
que alegra mi mirada cada día
y que me trae en sus surcos la alegría
y una nube de bienaventuranza.

Tu voz le da a la mía confianza,
me la llena de cierta valentía
y es cual si fuese pura eucaristía
 de Curro toreando en la Maestranza.

En tu voz, niña, bambean las pasiones.
Salen de tu garganta a borbotones
los ayes que alimenta el corazón,

que en ti, de amor hay más de una fanega,
porque hay mucha Pasión y mucha Vega
anegando de trigos tu pasión.


miércoles, 7 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: ANTONIO CANALES, DE LO PEORCITO DE TRIANA


La suerte que tú has tenío
es que no tengo malina lengua,
que yo nunca la he tenío
ni quiera Dios que la tenga.

Con esta vieja letra por soleá tenían que haberle contestado a este bailaor, Antonio Gómez de los Reyes, "Antonio Canales", todos los compañeros artistas que componen el largo y gran elenco de la vigésima segunda edición del Festival de Jerez.

No es la primera vez -y a continuación enumeraré algunas- que este bailaor arremete contra su propio gremio sacando de sus entrañas  lo peor que lleva dentro. En mi larga vida como divulgador y crítico del Arte Flamenco jamás he intentado cruzarme con él, ni invitarlo a mi programa "Ser del Sur" de Radio Popular de Sevilla, ni sacarle una sola vez en mis páginas de "Nueva Andalucía", "El Correo de Andalucía" y "Sevilla Flamenca". De casta le viene al galgo..., y no sé por qué, o sí, que este bailaor no me inspiraba confianza como persona. No llegué a equivocarme y mi olfato de perro de presa no me engañó. De lo cual me alegro.

Yo jamás lo he considerado como paisano trianero, porque mis artistas de arrabal no han tenido nada que ver con esta clase de gente que sólo buscan la popularidad a base de titulares de prensa a costa de sus propios compañeros. Mis artistas paisanos siempre han demostrado Arte y eso a lo que llamamos clase. Siendo los más grandes en cada una de las disciplinas flamencas, han sido los más humildes: Antonio Triana, Alejandro Vega, Gitanillo, Rafael "El Negro", Paco Vega, Matilde y Pepa Coral, su hermano "El Mimbre", Manuela Carrasco, Milagros Mengíbar..., y cito sólo a vuelapluma, de memoria súbita, a algunos de los que le han dado lustre a su arrabal en el tema del baile, ya que habría que tirar de un amplio archivo para continuar con esta breve lista de recuerdos, e incorporar a cuantos hicieron grande a Triana en el cante, la guitarra, la copla y el cine.

Pero a este hombre le gusta provocar. Recuerdo una entrevista que le hicieron en una emisora hace más de una década y que escuché en el coche viniendo de Sevilla a Córdoba, y en la que puso a mi amiga y excepcional bailaora sevillana, Cristina Hoyos, al pie de los caballos. Le dijo de todo y en el plan suyo: torpe, chulo y borde. Casi arruina la vida familiar de recién casado de un joven bailaor -del que omito su nombre- diciendo que había sido su novio durante muchos años. No hay compañero que hable bien de él, y eso es clara señal de que, como persona, es un mal tipo. Como bailaor, lo digo claro: a mí nunca me gustó. Fui una vez a verlo al Gran Teatro de Córdoba y me salí al poco tiempo de comenzar el espectáculo. Fui a ver a un hombre bailando y me encontré a un hombre  vestido de mujer. ¡Cosas! 

Ahora, este trianero, que es de lo peorcito que ha dado el barrio, arremete contra el Festival de Jerez, en el que él estaba incluido como invitado de Manuel Fernández Montoya "El Carpeta", diciendo en su perfil de Facebook que este Festival es "un tremendo estercolero de animales apestosos, que no tiene ningún nivel, ni clase, ni criterio", animando al personal a que no acuda. Se anima y se anima en su rencor y sigue diciendo que "A mí no me interesa nada o casi nada de lo que se presenta en el Festival de Jerez, aunque yo, por circunstancias ajenas a este bodrio, voy a intervenir en la clausura, porque a mi edad me tocan las pelotas llenas de pelos". Precioso, hijo, hermosas tus palabras. Si tienes huevos, atrévete a ir al Festival. ¿Tienes la valentía de acudir a esta tierra tan flamenca después de lo que has dicho? No lo vas a hacer: primero, por miedo, y después porque, con muy buen criterio, "El Carpeta" te ha borrado de su espectáculo y ha incluido en él a su hermano "Farruquito", mejor bailaor que tú desde Triana a Lima y un macho sublime bailando.

Ya te han dado caña todos los medios de comunicación, entre ellos mi compadre Manolo Bohórquez, y Javier Latorre, y...

La suerte que tú has tenío -como dice la copla- es que yo no soy artista ni estoy, evidentemente, en el programa del 22 Festival de Jerez. Eres, Antonio, de lo peorcito de barrio tan señero. No digas nunca que naciste en él porque en Triana, en nuestro glorioso arrabal, son pocos los paisanos de nacencia que te jaman. ¡Qué pena!


DESDE MI TORRE: Y SEVILLA


Desde la diáspora, desde esta ciudad hermosa en la que habito, con tantas huellas de siglos, Córdoba, se me lagrimean los ojos cuando mis amigos, como regalo casi cotidiano, me envían, con sublime amor, fotografías y reportajes de la Ciudad de mi nacencia, a la que tanto he cantado y a la que amo de una manera sublime, como si sólo a mí me perteneciese.

Si Manuel Machado no quiso, o no pudo, o no supo definirla, dejándola sin adjetivaciones en su "Canto a Andalucía", cómo me atrevería yo a hacerlo. No se pueden definir los sentimientos profundos: la mirada de una madre; la primera sonrisa de un hijo; la muerte de un ser querido; la soledad de quien sigue sintiéndose solo a pesar de estar acompañado. Este desavecindarme de mi tierra por motivos de trabajo, de sobrevivir para que pudiera vivir mi familia, aunque no tuviera más remedio que abandonar mi brújula de siempre, me hizo un huérfano más de la sociedad que nos han impuesto.

Pero es doble la emoción cada vez que piso el suelo de mi ciudad, las calles de mi anciano arrabal, cuando me encuentro con mis caras de siempre, las aceras de mis juegos, las fachadas que me cobijaron: Torrijos, Pureza, Juan de Pineda, Santa Ana, Alfarería...

Me emociono, hasta contener el surco de mis lágrimas, cuando toco los sillares de la Giralda; cuando me acerco, para pedir mi regreso, si Ella quiere, con varias oraciones, a la que es Reina de reyes; cuando llego a Casa Moreno y mi tocayo y paisano Emilio me abre su amplia sonrisa y me pone sobre el gastado mostrador de la trastienda de ultramarinos el vino y la tapa que se le antoja y que él sabe que me gusta. Momento especial es cuando camino a pasos lentos y ojos avizores atravesando El Arenal que cantase Lope de Vega y acaricio el hierro forjado de la primera baranda de mi puente. Mi vida se espabila al observar a poco más de cien metros la capillita del Carmen que le construyó Aníbal González, y a otros cien la de mi imagen alabastrina de mi Virgen de la Estrella. Miro mi cielo de Triana, su caserío, que disfruté durante 45 años, sus quicios y perfiles. Lloro por dentro aunque viaje una amplia sonrisa en mis labios. Disfruto como un niño que estrena pantalones nuevos en un Domingo de Ramos. Aspiro todo lo que puedo de su aire y del de sus viejas tabernas.

Esos paseos me dan la vida. Cuando vuelvo a la estación de Santa Justa -y la vida no me da otra solución que la de volver-, de nuevo me viene la tristeza al cuerpo, a pesar de que en Córdoba -ciudad a la que me atan mis dos nietos cordobeses y mi cordobesa compañera- disfrute de un paisaje idílico -toda Sierra Morena al costado desde el que escribo-, de unos excelentes amigos y de una gente ciertamente atenta y cariñosa. Pero mi obsesión no es otra que Sevilla, esa a la que Manuel Machado quiso dejar sin adjetivaciones.



martes, 6 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: DISCURSO DE DOÑA FÁTIMA A LOS TONTOS DE ESPAÑA


Sí, patriotas españoles, camaradas, amigos, pensionistas peperos -y los desgraciados que no lo sois- de este gran país que ya nadie sabe cómo se llama, aunque es España, mucha España, mudos ante la desvergüenza que los políticos profesamos; sordos ante nuestras ofensas; ciegos ante nuestros actos. Todo lo hacemos por vuestro bien. Nosotros dirigimos vuestros destinos. Y ya podéis comprobar que en las pensiones os hemos subido, en un esfuerzo supremo, el 0'25 por ciento. Una burrada para los tiempos que corren ¿No os sirve un euro más al mes? Desagradecidos, que soy unos desagradecidos. Ya sabía, y el Gobierno al que represento, que sois unos desgraciados, pero es que las cosas tienen que ser así. Ricos y pobres, como toda la vida de Dios.

Habéis trabajado toda la vida; habéis levantado a este país desde la posguerra hasta nuestros días. ¿Y qué? ¿Os da derecho a algo, vagos y sinvergüenzas, que no queréis trabajar cuando llegáis a cumplir los 70? ¿Ese es el espíritu de España, flojos, más que flojos, que eso es lo que sois? ¿No queréis morir sobre la tierra sacrosanta de la gran España? ¿No intentáis levantarla de nuevo? ¡Flojos, más que flojos!

Nosotros, mientras tanto, os hemos aflojado 66.000 millones de vuestro Banco de Vagos para emplearlos en otras cosas más importantes: la primera en forrarnos nosotros mismos, que para eso somos vuestros gobernantes gracias a vuestros votos. Hay que seguir trabajando hasta el fallecimiento y reducir las cargas de la Seguridad Social, o hay que mataros, ya que en este país delicioso no se muere nunca un viejo. Para nada sirvió ese invento del Instituto de Mayores y Servicios Sociales, ese Imserso que lo que hacía era pasearos por toda España para que conocierais Tenerife y Mallorca y todas las poblaciones del país con muy pocos accidentes trágicos. Ni aún así se pudo acabar con vosotros. ¿Y así nos lo pagáis, fugando vuestros votos a nuestra copia derechona de Ciudadanos y a otros que pertenecen a la izquierda más revolucionaria? Tenéis menos vergüenza que nosotros. Pues nada, ahora a joderse, y como sigáis así os quitamos las pensiones, entre otras cosas porque ya no queda ni un céntimo de euro para pagarlas. Ya está bien de que no palméis ninguno, que sois más duros que el pedernal.

Quién me iba a decir a mí, del pueblo onubense de San Juan Del Puerto, que iba a llegar, sin experiencia alguna a ser Ministra de Empleo y Seguridad Social de España, donde no hay empleo ni lo otro. Pues aquí estoy, porque soy una patriota de tomo y lomo -sobre todo de lomo-, llevando este tema más que difícil y que yo toreo con garbo y señorío.

Pensionistas, jubilados, viejos de mierda ¿no os vais a morir nunca para que podamos seguir viviendo nosotros y poder restablecer el sistema de pensiones y conseguir votos con esta medida?

¡A morirse, coño! ¡Viva España!



Pues bien, ya sabemos lo que tenemos que hacer los viejos: ensayar todos los días para cuando nos llegue la ocasión de cantar nuestro célebre himno de ¡Tararí, tararí, tararíííí..., un mojón pa ti!

Apañados estamos dejándonos gobernar en materia tan seria por Celia Villalobos, que para que no se aburra en el Congreso la hicieron Presidenta de la Mesa de la Comisión del Pacto de Toledo; por su portavoz en la materia, Gerardo Camps; y por esta ministra, Fátima Báñez, que sin pudor alguno, quiere que los viejos, los que hemos cotizado más de 40 años, sigamos trabajando o nos muramos pronto.


lunes, 5 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: Y AHORA LA GOTA


Fue la enfermedad de moda cuando a causa de ella falleció, allá por 1598, en el palacio horrendo que se construyó: San Lorenzo del Escorial, nuestro rey Felipe II, al que llamaron "El Prudente", aunque mucha prudencia parece que no tuvo  en el condumio diario de carnes rojas y mariscos. Desde entonces -tal vez se desconocía anteriormente, o no se la conocía por este nombre- la GOTA se puso de moda: era una enfermedad de ricos y potentados, que siempre se asoció, hasta nuestros días, con este hombre.

Cada dos por tres, los médicos y nutricionistas nos acojonan sobre los efectos adversos en nuestros organismos de la ingesta de algunos alimentos. Hasta hace pocos años, el aceite de oliva era malo. Varios años después, es excelente y es el principal locomotor de nuestro sistema vital. El jamón-jamón también era malo por su exceso de grasa. Lo mejor: las verduras, aunque estén llenas de pesticidas, abonos no degradables y herbicidas de dudosa tolerancia para el cuerpo humano. Total: que para comer algo que no nos pueda perjudicar gravemente, lo mejor es no comer.

Esa es la gran suerte, frente a los ricos y poderosos, que tenemos los pobres y pensionistas: que de la célebre gota de Felipe II nada de nada. Lo nuestro son las papas en amarillo con laurel y, si acaso, con un huevecito cuajado, y con mucho ajo, que nos viene sensacional para las cosas esas del corazón y para que los riñones funciones como deben. Los médicos no se aclaran. ¿No obedecerán a triquiñuelas de esos empresarios que quieren imponer sus sistemas de vida?

Yo hago mi vida de siempre, y es porque creo que cada uno tenemos nuestra fecha de caducidad grabada en el coco. Si tomamos en cuenta esta enfermedades de hoy, como el cáncer, o las de mañana, como la gota, dejamos de vivir, así de sencillo. He conocido a grandes amigos que han muerto de cirrosis cuando no habían tomado nunca una copa; a otros con cáncer de pulmón sin haber fumado un  cigarro; a mi propia hermana Pepi, a los tres años y medio de edad, de un sarcoma en la rodilla; a amigos atletas que murieron bajo la rueda de un coche haciendo deporte. Todos tenemos que morirnos algún día, y por eso todos tenemos el derecho, y hasta la obligación, de vivir nuestra vida como nos parezca.

Que no metan miedo nunca, por favor. Nos dicen que la nueva plaga que nos viene es la GOTA. Pues muy bien, que venga, que aquí estamos, aunque esta GOTA gorda donde debe caer es en los pantanos. Porque si no llueve como debe sí que podemos tener un grave problema para la salud. Y no sólo de pan vive el hombre.


domingo, 4 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: PROPIEDADES MILAGROSAS DEL YOGUR Y EL CHILI


Ignoro si es así como se le pone la cara a la cantante argentina-española María Laura Corradini, más conocida en este mundo como "Chenoa", cuando, según ella, en el programa "El Hormiguero", confesó que se unta yogur natural en sus parte íntimas al objeto de recuperar la flora. Ahí, que yo sepa, sólo hay una flora, de distintas tonalidades  y espesor según las características de la hembra en cuestión. Hay madroñeras de todos los estilos. Lo que no comprendo es para qué quiere esta artista convertir sus partes pudendas en los bosques de Bolonia o en el brasileño Mato Grosso.

Su compañera Amaia confiesa que lo hace con el "Chili" mejicano, pero de menta, con lo que tiene que escocer eso. Me viene a la memoria aquellas picantonas letrillas que cantaba de joven con la tuna:

La infanta, la infanta Leocadia,
se tapaba el chiquichí con una dalia.
Y la infanta, la infanta Maribel,
se tapaba el chiquichí con un clavel.
La infanta, la infanta Sinforosa,
se tapaba el chiquichí con una rosa.
Hay que llamarle la atención a las infantas
por el uso que hacen de las plantas.
Eso está bien, eso está bien.
De esa opinión participo yo también.

Pero, digo yo, si se echan el Chili y el yogur para recuperar la flora del sótano, y algún día quieren tapar "aquello", no les bastará una dalia, ni un clavel, ni una rosa, sino una corona grande de las diversas especies florales.

Ellas, ya que saben de estos remedios milagrosos para la flora, espero que se enteren de qué puede valer para la fauna, al objeto de que a nuestra edad de jubilatas el bicho se recupere.


DESDE MI TORRE: CARNAVALES


Igual que en Andalucía, y más concretamente en Sevilla, siempre es Semana Santa, ya que raro es el día que no haya un "paso" en las calles, en nuestro país -no hace falta que sea en Cádiz o Tenerife- todos los días es Carnaval, y por eso me extraña mucho que sólo el cuerpo se anime cuando llegan estas fechas de febrero. En España es Carnaval desde el pitón al rabo del almanaque. Y Carnaval del bueno. En España hay solistas geniales, como Rajoy o Puigdemón, dúos canallas como el que forman Susana y Pedro Sánchez. Tríos como Pablo Iglesias, Errejón y Echenique, que no saben donde están pero están en todos lados para trincar de la sopa boba, que es lo que pretendieron con el 15-M. Cuartetos existen a montones. Cojan a todos los parlamentarios y dividan el número por cuatro. Acertó. Y lo bueno es que puede combinarlos entre sí para que la cosa sea más graciosa. Da igual que ponga a dos socialistas y a dos del PP, a dos de Podemos y dos de IU, a dos de Ciudadanos y a otros dos del PNV. Tendrá usted un cuarteto de lujo.

De coros ni hablemos. Todo el Parlamento es un puro coro, de auténtico lujo, para defender cantando, con voces graves y agudas, sus prebendas y la calidad global de élite. A excepción de cuando tienen que votar y cantar a viva voz la defensa de algunos temas en favor del pueblo al que dicen representar. Todos, de repente, se vuelven mudos, titubean, carraspean y pierden la partitura: la de la vergüenza.

Si nos metemos en comparsas -que es lo más serio de los carnavales que se precien-, faltan miembros para componerlas, todos se escaquean, se piran, se najan, se acobardan por temor a perder sus privilegios. Ya dijo don Alfonso Guerra que el que se moviera no salía en las fotos -quería decir listas- del próximo gobierno. Es la modalidad más difícil de las que componen los carnavales, ya que nadie quiere moverse en trances difíciles.

Si acabamos con la modalidad de chirigotas: bien, bien y bien. España es una chirigota continua cuya letra y música pueden ponerla el propio Rajoy, doña Soraya, la Cospedal, la Villalobos. Arte les sobra, arte del grande, del bueno, cachondeo del gordo. El entierro de la sardina bien puede oficiarlo Rafael Hernando, más triste que los funerales de un Papa. Si es que lo tenemos todo para un Carnaval que dé la vuelta al mundo: poca vergüenza -ninguna-, cara dura y mucho arte, muchísimo, para dar y regalar. La vida del Carnaval no está en el Gran Teatro Falla gaditano, sino en el Congreso de los Diputados/as de la Carrera de San Jerónimo. Y, además, la tienen tan dura, tan dura como el cuarzo, que ni se disfrazan.

sábado, 3 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: ¿LE PODO YA LA BUGANVILLA, SEÑOR DUQUE?


Hay que tenerla más dura que "Panseco", el de la Murga, y que Pujales, Manolín, Escalera, Pepineti, Carabolso..., más dura que el cemento de Alcalá, que el que tiene la Iglesia para zafarse del IBI que todos tenemos que pagar, que los grillos-tertulianos que quieren enseñarnos a todos sus escasos conocimientos. Más dura que un adoquín de Gerena, que la palabra de una suegra borde. El señor, o duque, o como quieran llamarlo los amantes de esta parafernalia anacrónica, Carlos Fitz-James Stuart, con más chatarra en la pechera que la que tenía Florencio Quintero en su chatarrería poética de El Arenal, quiere que los estudiantes de Ingeniería Agrícola de la Universidad le rediseñen los jardines de la Casa de las Dueñas, pero gratis, como ha sido costumbre "marca de la Casa" durante toda la vida, a cambio de pan y tocino, a lo largo de su larga historia en los muchísimos latifundios que poseen por todas las tierras de España.

Gasto cero para la remodelación de los jardines de Dueñas. Cero patatero. A los esclavos de hoy se le llaman becarios, que suena mejor. Pues nada, don Carlos, a mandar, que al fin y al cabo soy tataranieto y biznieto y hasta nieto de aquellos que trabajaron casi gratis en algunas de sus posesiones, y a la fuerza, porque el hambre mandaba. No se le ocurra a usted cavar una zanja para que yo plante un nuevo jazmín. Ni se le ocurra, no vaya a ser que se arañe y coja el tétanos. Usted a lo suyo: a mandar, a ordenar, a querer seguir teniendo esclavos-becarios. No se agache, señor duque o lo que sea, que son malos los esguinces. ¿Le puedo podar ya la buganvilla roja, esa que tanto le gustaba a su madre?

Ante el cachondeo que se ha formado en las redes, la Casa de Alba se ha visto obligada a dar marcha atrás en esta operación, a dar el paso para la retambufa. ¿Es lo menos, no?

¡Vaya gente! Y nadie dice nada cuando se acerca otra nueva esclavitud. ¿Dónde queda la credibilidad de los periodistas -antes de izquierdas- que se quedan mudos ante estos desmanes?

viernes, 2 de febrero de 2018

DESDE MI TORRE: ¿APRENDERÁN NUESTROS POLÍTICOS DE ESTE LORD?


Existe una frase en nuestro país que define a la perfección qué debe ser la del género humano: tener vergüenza, apostillando, para corroborar este aserto, que se debe tener vergüenza torera. Ahora, con el lío de si taurófobos o taurófilos, mejor es que lo dejemos solamente en vergüenza, que ya es bastante y muy necesario el tenerla, aunque apenas la muestren nuestros gobernantes.

A todos los españoles nos ha sorprendido -por lo menos a aquellos que todavía tenemos esa vergüenza de la que hablamos-, que un Lord inglés, el Secretario de Desarrollo Internacional del Reino Unido -a pesar de ser uno de los mas desunidos-, Michael Bates, haya dimitido por llegar dos minutos tarde a la sesión del Parlamento, en el que tenía que responder por un tema sobre la brecha salarial, esa de la que dice Rajoy que no es momento de tocar.

Un tipo, con un gran curriculum político internacional dimite porque ha llegado dos minutos más tarde a la sesión del Parlamento. Pero, hombre: ¿cómo se le ocurre? En el nuestro, Celia Villalobos se pega unas siestas de muerte, de las de pijama y orinal, como decía Camilo José Cela; o juega al "Candy Crush", o se cachondea abiertamente de los pensionistas. Nuestra vicepresidenta hace lo propio, acusando siempre a quien no piense como ella y quieren que tengamos y disfrutemos de un país demócrata. La Ministra de Defensa -que ignoro qué entenderá de ese tema-, la que aquí llamamos la Cospedal, es un caso aparte, llena de muchas lacras que tiene que tapar. Nuestro Presidente -bueno, el de los que lo hayan votado, aunque es el que nos preside-, no sabe qué es la Gurtel, la Lezo, la Púnica. Y si un presidente no sabe qué es lo que pasa en nuestro país: ¿por qué preside el Gobierno? Una respuesta sería de por qué sigue pasando lo que pasa, la de que que los españoles somos tontos y aún nos meten el miedo de aquella Guerra Incivil que acabó con tantos de cientos de miles de inocentes.

¿Quién dimite en España y por cosas muy graves? Nadie, don Michael, aquí no deja el puesto nadie. ¿Dos minutos de tardanza? Pero si aquí llevamos años y años para ver que pasa con el caso Urdangarin, del de los EREs. Si aquí los diputados entran y salen cuando quieren del Parlamento, y toman más cafés que los que la salud permite, no debe usted apurarse por haber llegado dos minutos más tardes al parlamento británico. Pero su gesto le honra y nos honra a todos. En España, con vergüenza torera o sin ella, con una dosis sensata de vergüenza, la normal, seríamos un país civilizado. Lo malo es que, como los que yo escribimos sobre estos temas, nos fichan como antiespañoles, cuando somos más trabajadores y queremos más a nuestro país que aquellos gobernantes que lo están esquilmando. Eso sí, Lord Michael, sin dimitir ninguno. ¿Cómo abandonar el dinero fácil?